La matanza de Texas (The Texas chainsaw massacre, 1974)


Pantalla negra mientras se oye el ruido de una pala escarbando la tierra. Fogonazos de cámara de fotos iluminan cuerpos descompuestos. Bonita escultura cadáver pudriéndose al sol sureño. De fondo, musiquilla chirriante y una radio que emite una noticia acerca de una profanación de tumbas. Y, después de los créditos sobre imágenes rojas de explosiones solares, una furgoneta a rebosar de hippies incautos de excursión por la América profunda, a la que se superpone el primer plano de un armadillo muerto en el asfalto. Declaración de intenciones soberbia, cruda, repugnante, al grano. El resto de esta primera entrega de las aventuras de Caracuero y familia es historia, no sólo del cine de género y de culto demente, sino también, pese a quién le pese, del cine con mayúsculas.

Tobe Hooper retomaba en 1974 el camino iniciado catorce años atrás por Alfred Hitchcock y lo abría definitivamente para que pulularan a sus anchas nuestros entrañables psychos preferidos, renovando el cine de terror con temas que bebían de la realidad -nada hay más horrible que lo que podemos llegar a hacer los humanos, esta claro- y dejando atrás la parafernalia gótica y sobrenatural. Ed Gein -caníbal y necrófilo ciudadano americano que inspira el argumento del film que nos ocupa y el de Psicosis- y el resto de sus colegas, protagonistas de los recortes de periódico más negros, serán desde entonces tan seminales como Drácula o los relatos de Poe.

Aparte de por abrir brecha, a base de motosierra, La matanza de Texas debe subir a los altares por ser una de las películas más brutales y macabras de la filmografía mundial, virtud innegable que Hooper consiguió otorgar a su trabajo con una precariedad de presupuesto realmente irrisoria y mediante una plasmación de los crímenes que no necesitó de víscera y sangre para horrorizar. A este resultado llega mediante la sabia y enfermiza combinación de varios elementos:
Lo que más me ha llamado la atención del filme y me ha sorprendido siempre, en cada de una de las tropecientas veces que lo he visto, es que la violencia se presenta en estado puro, directa, sin suspense, ni clímax, ni efectismos peliculeros: de repente aparece un demente de gran tonelaje con una máscara de piel humana, hostia que les metió y manejo del cuerpo sin regodeos, como una res en el matadero. De antología es el asesinato de Pam: la chica descubre una habitación a rebosar de calaveras y mierda de pollo, tras lo que trata de huir; aparece Leatherface, se la lleva bajo el brazo, sin más dilación la clava en un garfio y descuartiza a su novio en frente de ella, mientras agoniza y patalea. Toda una escena horripilante que no es, en absoluto, explícita en cuanto a efusiones sangrientas, pero que consigue impresionar al espectador, de eso no hay ninguna duda.
Del mismo modo, la persecución constante que preside la segunda parte de la película, protagonizada por la única superviviente, Sally, renuncia, prácticamente por completo, a los altibajos habituales de la tensión argumental, en favor de la angustia pura que no entiende de lógicas y de una huida histérica y desquiciante. La llegada a la gasolinera es el único bajón, el único anticlímax de la persecución antes de ser devuelta a la casa para la fiesta final.
A la violencia sin coartada, pura y dura, hay que añadir la ambientación claustrofóbica y enfermiza, a la que contribuye, por una parte, una dirección artística que utiliza elementos sencillos pero efectivos -huesos, plumas, mierda, trastos que cuelgan-, muy bien focalizados en el rodaje -ahora mismo recuerdo el plano de un reloj atravesado por un clavo, en primer término, con la casa detrás, o la lámpara humana que preside casi toda la secuencia de la cena- y, por otra, la banda sonora, también de una simplicidad espeluznante y compuesta por breves efectos sonoros deformados.

La matanza de Texas fue en su tiempo acribillada por la crítica tradicional, que veía la crudeza y el simplismo de la construcción de la trama y la ausencia de justificación psicológica o social como defectos imperdonables, sin darse cuenta que eran totalmente pretendidos. Hooper se adentra sin temblar en el oscuro corazón del terror, del mal, sin adornos argumentales ni explicaciones y crea una obra maestra enormemente malsana y cruel, si es que estos dos adjetivos pueden ser considerados virtudes. Yo sí los considero. Ahí va el primer V.

Dictamen: V



16 comentarios:

Shekinah dijo...

He llevado la seguidilla de la matanza de texas.... me encanta el terror..... pero no me han parecido del todo buenas!!
Llegó un momento en el cara de cuero con su sierra me causó hasta risa... jejeje.

Saludos...
SHEKináh...

Boris dijo...

Risa, lo que se dice risa, no demasiado. La segunda parte es una parodia y, aun así, me produce más desasosiego que carcajadas. Pero bueno, para gustos, los colores.
Saludos!!!

Javi-K dijo...

Pues a mí esta película me parece simplemente una obra de arte. Coincido totalmente con usted caballero, la crueldad de la película sin cebarse en ningún momento en ninguna de las muertes la hace aún más terrible y real.
La escena en la que cara de cuero abre la puerta, coge a la chica y la cuelga del gancho de la carne sin ningún tipo de pasión, sólo violencia pura y dura, para mí es sublime.

Boris dijo...

Exacto. Además su formato de 16mm inflado a 35mm es exactamente igual que el de los documentales americanos de la época, lo que redunda en cierto carácter realista.

flits dijo...

Un IV para la crítica...;)

Markitos dijo...

Yo solo he visto el remake, que es muy bueno por cierto, e incluso he leido que supera al original. Tendría que verla para comprobarlo.

Hay una precuela ahora en cine.

Mario dijo...

Buff, pues a mí el remake me pareció totalmente innecesario (como casi todos los remakes)

Y creo que la precuela está referida esta última versión (actores inclusive)

Boris dijo...

Gracias Flits!!

Respecto a lo del remake, no está mal del todo, aunque no es comparable en absoluto con la original. Te recomiendo que la veas y ya me dirás quién sale ganando :D

Saludos!

Hombre Lobo dijo...

Obra maestra, realmente, y sin duda un "V" muy merecido.

Ahora, esta mañana fui al pase de prensa de "La matanza de Texas: el origen". Menudo bodrio, señores...

Pero bueno, los argumentos en su contra los tendréis mañana.

Muchos saludos.

Boris dijo...

Si el remake fue un producto mediocre e innecesario, me imagino que la secuela -precuela, mejor dicho- no vaya a mejorar el asunto.
De todos modos habrá que ir a verla, aunque no nos des demasiadas esperanzas -que tampoco teníamos, la verdad sea dicha-.
Saludos!!!

Markitos dijo...

Hombre, hay remakes muy dignos, mira el Amanecer de los muertos, me gustó más que la original. Además, en este remake sale y se sale Jessica Biel, con lo cual....

Mario dijo...

Esa es una honrosa excepción.

Snyder va a ser un gran director ya veréis. Vaya pinta más cojonuda que tiene 300

Hombre Lobo dijo...

Uff, lo de que el remake de "El amanecer de los muertos" es mejor que la original es algo que jamás podré aceptar, pero supongo que sobre gustos no hay nada escrito (aunque puedo proporcionar una lista de argumentos completamente racional).

Lo que sí no se discute es que el remake es muy bueno y Zack Snyder puede llegar a ser uno de los grandes.

Y ojo: yo considero que sí hay remakes buenos y hasta superiores a su original, como "The Blob", "La mosca", "La cosa" o el más reciente de "Las colinas tienen ojos".

Pero por lo que más queráis: alejaros del Leatherface que llegará a las carteleras este viernes. Quedáis advertidos.

Mario dijo...

A ver si me explico :-)

En mi opinión, la mayoría de los remakes recientes son totalmente innecesarios, algunos puede que estén bien, como la peli de Snyder o la versión yanki de Ringu. Pero aún así me siguen pareciendo innecesarios.

Otra cosa son los casos en los que se usa de pretexto un mismo argumento para filmar pelis totalmente diferentes (por ejemplo La mosca de Cronnemberg o La cosa)
¿En estos casos debemos hablar de remake?

Cesare dijo...

Del remake de esta insuperable Matanza, no se como algún neutrino pudo decir que es superior a la original... SI es de las mayores basuras que he tenido la desgracia de ver... Lo hice solo para comentarla en mi blog, y de tan mala que me pareció no lo hice. Tal vez un día haga una comparativa entre las dos, pormenorizada, peor para ello debería volver a verla, así que no se.......

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Esta peli sigue impresionando a día de hoy, desde que fuese una patada en la boca de la placidez yanki de su época. El director supo sacarle partido a sus pocos recursos para elaborar algo feroz, visceral y crudísimo. ¿Porque esos adjetivos son también aplicables a pelis de terror modernas, pero no llegan al nivel de esta? Aaaaah, misterios de la vida.
Los remakes actuales de cintas de terror me parecen pasteles de boda.
Y hablando de remakes innecesarios... "Funny Games" de Haneke... ¿Porque? No lo entiendo.