A scanner darkly. Una mirada en la oscuridad (A scanner darkly, 2006)


Si realmente existen películas capaces de sorprenderte, no hay duda de que A scanner darkly es una de ellas. Si bien la cacareada técnica del rotoscopio interpolado (una suerte de herramienta que permite dibujar sobre imágenes reales previamente filmadas) es ya, en si misma, bastante imprevista, lo menos que uno puede esperar es a encontrarse después con una película de ci-fi que no abusa (casi ni usa) de los típicos efectos especiales o de las secuencias de acción más delirantes.
A scanner darkly es, fundamentalmente, una película de personajes, que, tras una cortina de humor negro, reflexiona sobre cuestiones tan habituales como la soledad o la prestancia de un código ético unipersonal.

La trama gira alrededor de Bob Arctor (interpretado por el soso de Keanu Reeves, al que el rotoscopio hace un gran favor) un agente antivicio que recibe la misión de espiar a sus propios amigos, consumidores éstos de la droga de moda: la sustancia D. A pesar de albergar serias dudas, Bob accede a infiltrarse en el mundo de los yonkis, muy ligado éste, en el contexto de la peli, a la guerra contra el terrorismo. Al mismo tiempo que la sustancia D se va apoderando de él, Bob se enamorará de una espectacular Donna Hawthorne (aquí el rotoscopio sobra) a la que da vida la cleptómana más famosa de Hollywood, y vivirá mil situaciones –entre cómicas y terroríficas- que van desde el delirio paranoide a la situación más absurda.

Richard Linklater dirige la película con oficio y sabe administrar muy bien las dosis de humor, por lo que en casi ningún momento decae la atención. La idea que sustenta el guión, como siempre cuando hablamos de algo que tenga que ver con Philip K. Dick, es muy original e interesante, con una sorpresa final de las más inquietantes que he podido ver últimamente en el cine.
Uno de los aspectos más extraordinarios, es el acercamiento al mundo de las drogas. El filme se mofa hasta la extenuación del mundillo del consumo de éstas, tanto de la ridiculez de la lucha contra ellas como de la lamentable autocomplacencia de los consumidores (todo es parodiable, pero esto lo es más, si cabe) Y es aquí donde puede que encontremos el punto fuerte de la peli.

Como factores en contra quizá me sobre el dichoso rotoscopio ¿qué necesidad había? Linklater lo utilizó con éxito (al menos en lo referente a promoción) en su anterior film, Walking life. Pero en esta ocasión me pregunto si la modernilla técnica no se impone como un obstáculo al desarrollo de la cinta.
Aunque, como he dicho anteriormente, los momentos cómicos estén bien administrados, la peli deja la vaga sensación de que podría haber llegado más allá. La espectacular bis cómica de Robert Downey Jr. y Woody Harrelson no está exprimida al máximo, y cada secuencia da la impresión de necesitar otra vuelta de tuerca para quedar perfectamente ajustada.
Por otra parte, el relato de Dick quizá no diera para un largometraje (la película es bastante corta) y algunas de sus secuencias parecen estiradas sin necesidad.

Finalmente, y a pesar de algunos pequeños detalles en su contra, creo que A scanner darkly es una dignísima y original obra del cine de ciencia ficción actual. En la que, a parte de la moraleja obvia (si te drogas mucho te quedas gilipollas) trasciende una excelente narración de falsas apariencias, ya sean personales o de cualquier otro tipo.
¿Realmente conocemos a la persona que duerme a nuestro lado?

Dictamen: III



9 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con la critica excepto en que la tecnica de la superposición del dibujo limita la peli,creo que le da un matiz diferente digno de ser elogiado.respecto al argumento me ha encantado.La moraleja es obvia desde el trailer pero no resta nada a la peli y por ultimo los dialogos comicos se salen.

Mario dijo...

Lo de la técnica del rotoscopio la verdad es que no lo tengo muy claro. Aún no sé si me gusta o lo odio :-P

Por cierto, se me olvidó destacar las pocas salas en que se ha estrenado la peli en España. Cosa que no entiendo...

flits dijo...

Joder ya te digo...en Santander no se a estrenado y me cago hasta en dios!!! Que llevo meses esperando verla en cine y nada....

Mario dijo...

Al parecer la peli no la ha visto ni Dios.
Sólo se ha estrenado en 7 ciudades del pais y además en VO, me pregunto por qué :-S

¡Si es que nos incitan a piratear!

Boris dijo...

Si el rotoscopio sirve para taparle el careto al insulso de Keanu Reeves, definitivamente me gusta :D

Alvy Singer dijo...

De acuerdo al noventa y nuevo por cien, la técnica me encantó y me la hizo fascinate e ideal para su material.

la cr0queta titirimundi dijo...

bueno bueno...la he visto este fin de semana. En estos tiempos es difícil empujar los límites de la imaginación. Esta película nos da una visión, una mirada sarcástica y desprendida del futuro y de la vida, futurista, sin dejar por fuera al humor negro entorno a la paranoia...


La estética de la película, esa técnica de la que hablais..es sin duda lo que más me ha gustado de este film. Puede que esos diálogos paranoicos aislados tb me han hecho reir. Aunque bajo mi punto de vista, el ritmo lentísimo mata la película. La historia, se deja muchos cabos sueltos y supongo que podría conducir a los espectadores directamente a las bibliotecas, en busca del libro en el que está basada. No sé qué sucederá si leemos la novela, el caso es que Linklater estrenará otra película este año "Fast Food Nation", y habrá que verla, no?

flits dijo...

Pues ya la he visto...me a parecido muy interesante.Lo mejor:escenas concretas del rotoscopio q estaban geniales y diálogos vivaces de locura.
Lo peor:sin duda estoy deacuerdo con la crítica general aquí plasmada(muy pausada,alargando escenas),y de hecho,creo que podría ser una historia perfectamente realizable en un corto de unos 20 min de pura intensidad.

IRIAN-HALLSTATT dijo...

A mi si me parece acertada la utilización en esta película de esa técnica de animación, la veo buen complemente para una historia tan sórdida, paranoica y alucinada, donde se trata el mundo de las drogas. A mi me gustó bastante.