Depredador (Predator, 1987)


Retrocedamos a 1987, pues los cines de todo el mundo estrenaban la nueva película de acción protagonizada por Arnold Schwarzenegger, héroe drogado e hinchado del momento que antes nos había deleitado con éxitos de la talla de Terminator, Conan el Bárbaro o Hércules en Nueva York. El título en cuestión se hacía llamar Depredador, y después de ese visionado, mi generación (y alguna más) no volvería a ser la misma.

John McTiernan realiza una película que se vale del concepto clásico de alieníena agresor y beligerante, pero ciertamente adaptado a los geniales años ochenta. La cacería perpetrada por el archifamoso E.T. rastafari se convierte, por expreso deseo de un guión honesto y sencillo, en una formidable masacre aliñada con buenas dosis de pólvora y diversión. En aquellos tiempos en los que triunfaba el cine de entretenimiento, la Fox volvía a acertar con los elementos del éxito: mercenarios sin escrúpulos, violencia explicita y sin complejos, un buen monstruito (creado por el ya mítico Stan Winston) y la ineludible figura de Arnold Schwarzenegger.

El actor austriaco, uno de los padres ideológicos (o más bien morfológicos) de este blog, interpretaba a Dutch, líder de un grupo de mercenarios contratados por la CIA con el objetivo de rescatar a unos americanos apresados en terreno enemigo. La operación es un éxito, pero una vez finalizada ve la luz el engaño que ésta suponía. El gancho es el Mayor Dillon (Carl Weathers, si no os suena revisad Acción Jackson) quien ha urdido una estratagema -No, no es el Capitán Panaka, aunque ambos sean negros- en la que los brutales scouts le ayudarían a robar unos documentos relativos a espías militares rusos. Toda una trama de corrupción en plena guerra fría. Con la misión cumplida emprenderán un camino de regreso bastante infernal, acosados por un ser de otro mundo para el que simplemente 'es temporada de caza'.

El sencillo planteamiento multiplica por diez la efectividad de la cinta, otorgando una gran relevancia a cada personaje individual, y convirtiéndolos a todos en mitos de las mejores videotecas deslenguadas ochenteras. Cada uno de ellos merecería una mención en esta humilde review, pero especialmente tres soldados del grupo dirigido por Dutch se llevan la palma: Sonny Landham como Billy (el indio), Jesse Ventura (que más tarde sería gobernador de Minessota) como Blain y Bill Duke como Mac.

En Billy, indio americano que parece percibir la realidad a un nivel distinto de los demás, tenemos a uno de los personajes más intrigantes de la película. En todo momento da la sensación de que entiende la situación mejor que nadie, llegando incluso a aceptar su muerte en última instancia, sabiéndose incapaz de hacer frente al mal que les acecha. Un personaje notable.

Pero más interesante aún es la amistad entre Blain y Mac. Dos tipos duros como piedras que han librado infinidad de batallas juntos y que se encuentran ahora frente a un ser que no pueden combatir de frente. Blain no tarda en morir, pero antes se dejará ver manejando la mítica Impaciente (metralleta de ruleta tamaño industrial) y soltando perlas como '¡No tengo tiempo para sangrar!'.
Llegado el momento Mac se encuentra con una imagen que no podrá olvidar; su amigo yace destripado en el suelo y frente a él un ser semi-invisible hace brillar sus ojos. En primera instancia vacía un cargador contra el asesino de su colega, acto seguido recoge la Impaciente del suelo y continua disparando; segundos después se le unen los demás, y entre todos echan abajo media selva… Espectacular. Una de las escenas de acción mejor rodadas y más intensas de la historia que hace un uso sorprendente de la genial banda sonora de Alan Silvestry, cortando y reanudando la partitura con una pericia infalible.

Mac protagoniza otro momento estelar cuando, frustrado por la muerte de su amigo, hace guardia canturreando: 'Sammy luchas Sammy, es un encanto y tiene todo lo que necesita el Tío John muñeca… me voy a divertir contigo… me voy a divertir contigo…' (Tiene cojones que aún me la sepa, aunque nunca acerté a entender lo que decía al principio… ¿Sammy? ¿Army?) Acto seguido confundirá a un jabalí con el depredador, destripándolo cual matarife, en otra de las escenas cumbre.

Por otro lado, y con una personalidad menos definida, destaca de forma más ambigua el mayor Dillon. Lo cierto es que a Dillon se le ve el plumero casi desde el principio de la peli, y no sólo por ser negro. Nada más llegar a la zona de conflicto, Dutch se encuentra con su antiguo amigo y ambos cruzan músculos, saturando el ambiente de hormonas masculinas. Una breve conversación posterior nos demuestra que la moralidad de ambos personajes es bien diferente. Aún así Dillon rectificará al final disponiendo de una muerte épica en uno de los momentos álgidos del filme (previa amputación de brazo)

La atmósfera de indefensión está muy bien llevada a lo largo de todo el metraje, ocultando las características de la criatura casi hasta el final. La batalla de Dutch frente al alien que cierra el número es de lo mejorcito del género y todo lo relacionado con el cazador (incluido su famoso suicidio) ha dejado un importante legado.
Legado que ha dado para, por ejemplo, cruces con la otra franquicia de la Fox: los Aliens, muchos videojuegos (algunos muy buenos) y grandes cómics como la grandiosa saga de Machiko en Alien Vs. Predator (Nada que ver con la infumable peli de Paul Anderson) o Predator: Big Game, con un guión cuestionable y dibujo regulero, pero disfrute asegurado.

Como ya estamos llegando al final aprovecho para comentar un pequeño detalle que quizá os resulte curioso: ¡Jean Claude Van Damme hizo de Depredador!
Por lo visto era el encargado de rodar las secuencias del Predator camuflado, aunque no le debió ir muy bien y finalmente no aparece en los créditos.

Personalmente creo que poco puedo decir en contra de esta obra. Puede que no sea metafórica ni profunda, y puede que represente al cine más burdo y comercial de Hollywood… me da igual. Después de mucho meditar, ahí va mi primer V.

Dictamen: V



13 comentarios:

Markitos dijo...

Da la casualidad que la echaron ayer por la noche en Cuatro.

Esta película la ví después de ver la segunda parte, y me gustó en parte, ya que la sorpresa del alien me la sabía de antemano, y quitaba parte del "encanto" de ver a Chuache dando leches.

Santi dijo...

Para empezar debo felicitarte Mario por esta gran review

Pero siento decirte que no estoy deacuerdo contigo en algunos aspectos del mismo. En primer lugar decir que Predator se merece un V es hacer de menos a esta maravillosa pelicula de acción; En primer lugar la escena de los cuerpos colgados boca abajo desollados es impensable para esa epoca, sin contar con la escena del asalto al campamento vietnamita, que esta plagado de muerte y destruccion por eso esa pelicula se merece un VI.

Pero por otra parte hay una serie de acontecimientos que a mi parecer dejan a la pelicula un regusto amargo, para empezar la historia de la chica vietnamita, que para mi sobra, empieza contando que si sus antepasados ya conocian a la bestia, pero que coño; hay matan la magia de la cara de poker de Arnold, asi como de la mia propia. Segundo porque debe salvarse, porque no la mata, o mejor dicho pork el capitan tiene que salvarla y llevarse el un disparo, joder siempre iwal con los putos heroes, con lo bien que iba la pelicula cuando morian todos, si es que joder hubiera molado mas una lucha epica pero con el desenlace al reves, asi hubieramos podido encadenar mejor la secuela.

Aun asi es una de esas peliculas de culto por las cuales me aficione a ver muerte y destruccion, asi como amputaciones o demas experpenticas acciones que se les ocurran a estos guionistas de cepa, de los cuales cada vez aparecen menos. Asi que en conclusion mario, yo estoy deacuerdo con tu veredicto.

Un saludo

flits dijo...

no comment(y si existiese VI o X pues tb)

la cr0queta titirimundi dijo...

lo que le falta al peliculón es que el chuache tenga un laberinto tatuado en el pecho para salir de la selva...jajaja ;)

K dijo...

Gran entrada y gran película, tal vez no sea profunda pero coincido totalmente contigo se merece un V. Tiene unas escenas que son la leche, aun tengo grabada la escena del pelotón destrozando la selva, vaya orgía de destrucción.

Por cierto, me acabas de dejar flipando con lo de Van Damme.

Un saludo.

Cesare dijo...

A mi también me ha sorprendido el dato del arrancaojos hijoputa (Van Damme le arranco un ojo a un extra en Cyborg y la gente del equipo cree que lo hizo aposta). La película, fascinante, la reseña, con la que coincido, acertada y entretenida. Y sobre la franquicia, a mi me gustaron mucho otros títulos en comic, como Predator Guerra Fría, que transcurría en Siberia o Arenas Sangrientas, en el que un investigador descubría un caso archivado ocurrido en las trincheras de la 1ª Guerra Mundial. Te los recomiendo.

Mario dijo...

Markitos: La dos también es un peliculón, aunque la pondría un IV xq al fin y al cabo repite la misma fórmula.

Santi: El personaje de la chica a mí tampoco me gusta demasiado, de hecho lo iba a poner en el artículo pero al final lo olvidé.

Flits: Crack!

Croqueta: Pero que sólo tarde un par de horas en escapar, no 23 episodios!!

K: Lo de Van Damme puedes leerlo con más detalle en la IMDB o en la wikipedia, en inglés claro :-)

Cesare: Esas miniseries que dices tb son excelentes. Incluso la primera miniserie que sacó Norma con el hermano de Dutch como prota no estaba mal. Sólo me decepcionó una de 6 números (creo que la última en grapa) de la que ahora no recuerdo el $#@& nombre


Saludos!

Mario dijo...

Era "Predator: Race War"
Malísima!

Peter Parker dijo...

"El actor sueco, uno de los padres ideológicos (o más bien morfológicos) de este blog, interpretaba a Dutch"

Sueco? Chuache no es austriaco?
Gran película. Mi escena favorita en la de que se cepillan un cacho de selva a tiros.

Mario dijo...

Jeje, buena observación. Con tanto padre ya no sé ni de donde son
:-P

Saludos!

Hombre Lobo dijo...

Sólo una cosa puedo decir: obra maestra.

Sólo una película de este calibre podía generar TRES campañas electorales para gobernadores en los Estados Unidos (aunque solamente dos resultaran exitosas).

Ah, y una cosa más: el momento en el que Chuache, cubierto de barro y antorcha en mano, lanza su grito de desafío al monstruo es uno de los más grandes momentos de ese cine con auténticos cojones que ya no se hace.

Saludos, y sombrero quitado ante esta reseña.

Mario dijo...

Muchas gracias Mr. lobo.

Recuerdo perfectamente que esa escena que mencionas estaba cortada en mi sobada grabación de la TV. Los de Antena 3 decidieron que era buen momento para interrumpir el épico grito de Chuache con un anuncio del turrón más caro del mundo.

En la era del DVD aún lo recuerdo. Cabrones!

Anónimo dijo...

de acuerdo en todo. creo que es la peli con más escenas antológicas que se ha hecho. Obra maestra.