Hellboy (2004)


Volvemos a la carga con una de mis adaptaciones favoritas de un cómic, Hellboy. El encargado de acometer dicha obra fue Guillermo del Toro, tan en boga ahora por la excelente El laberinto del fauno, sin duda uno de los mejores directores de género en activo, sino el mejor.

En mi opinión (no demasiado objetiva) el realizador mejicano es sinónimo de calidad. Todas las películas que ha efectuado hasta el momento son realmente extraordinarias, con un ritmo que sólo él sabe imprimir y una iconografía propia absolutamente deslumbrante. En sus obras no hay tiempo para el aburrimiento, realizadas como están a ritmo de montaje muy rápido y dinámico, pero sin dejar de lado la coherencia de las historias y la claridad visual de las escenas. Reconozco que quizá me pueda la pasión pero no considero a Guillermo otra cosa que no sea una gota de agua en el actual desierto del cine fantástico (incluso Mimic me gustó)

Por la otra banda progresa Mike Mignola, uno de mis dibujantes favoritos. En la era de los autores ‘hot’ se le pudo criticar por albergar sus mismas formas, aunque en plan macabro. Allí dode Liefeld incrustaba una hilera interminable de dientes, Mignola simplemente escupía chorros de tinta (cual pulpo) convirtiendo sus viñetas en esbozos de cuatro trazos cubiertos por la oscuridad. Para ser sinceros hay que reconocer que a medida que se ha ido popularizando, el autor californiano ha derivado en diseños aún más minimalistas que, cierto es, pueden llegar a causar irritación.
Sin embargo, aunque las entiendo, no comparto esas críticas. La narrativa del dibujero me parece insuperada, al menos el terreno yanqui. Sus secuencias de acción son de lo mejor que se puede leer y los diseños, sobre todo en Hellboy, resultan extraordinarios.

Marcada la tendencia, era de prever una película de palomitas como dios manda, y creedme que así fue.

Hellboy debutó de la mano de la editorial Darkhorse allá por el 1994 con una primera miniserie titulada Semilla de destrucción. No mucho antes Mignola había realizado la adaptación al cómic del Drácula de Coppola y allí demostró su calidad como dibujante de estética terrorífica. Basado en una idea suya, influida muy claramente por sus gustos personales como los relatos de Lovecraft o el fenómeno de los expedientes x, el mítico John Byrne escribiría un guión que nos ponía en antecedentes del Chico-demonio y en el que le veíamos por primera vez en acción.
Algunos elementos muy importantes a posteriori, como las ‘gafas’ que lleva sobre la frente o el brazo de piedra, ya se aprecian en esta saga, y serían desarrollados más tarde en, por ejemplo, Despierta al demonio. Siendo estas dos historias las que soportan fundamentalmente la adaptación cinematográfica.

Sabedor de la calidad del material, del Toro luchó durante años para hacerse con el proyecto, y más aún para conseguir que Ron Perlman fuera el actor elegido (se hablaba de Vin Diesel o The Rock) Finalmente, y sin que sirva de precedente, director y creador colaboran estrechamente, aportando cada uno los conocimientos de su terreno, para realizar un producto que (creo) gustó a casi todos.
El espíritu del personaje queda intacto en la película, todo lo que conocíamos de Hellboy está en ella, aunque quizá contado de forma diferente. Los diseños recuerdan formidablemente a los cuatro trazos esbozados por los autores del cómic, y sin embargo el filme no está exento de la estética propia del cine del realizador americano. Por otro lado, el guión llega incluso a superar al original en algunos aspectos, como la correcta relación tipo La bella y la bestia, entre Liz y el demonio. Y sin olvidarnos de la sencilla pero efectiva moraleja que ya existía en el papel: ‘Solamente tú eres el dueño de tu destino’
A modo de curiosidad recordar que, como buen producto de consumo freak, la peli está cargada de guiños (por ejemplo, en el cementerio se puede observar una lápida con la inscripción ‘aquí yace Mike Mignola’)

Guillermo del Toro aplica las constantes de su cine, cimentado en una fuerte base artística y realiza una película que desborda creatividad y diversión.
Los efectos especiales, made in Barcelona, tan estrechamente ligados a sus cintas, rayan a gran altura, y logran recrear una atmósfera totalmente apropiada. Las secuencias de acción (quizá escasas) son claras y espectaculares, como siempre. Los villanos son interesantes y los buenos están bien desarrollados…
Y así una serie de virtudes que, unidas al aprecio por el referente literario, hacen que los puntos en contra demuestren poco peso.

En definitiva, parece claro que las buenas películas no surgen por casualidad. Cuando dos talentos de la talla de los que tenemos entre manos se alían para colaborar en un proyecto al que respetan y tratan con cariño, sólo puede salir algo bueno. Sino una obra maestra, sí una peli que se contempla con una sonrisa de satisfacción desde que empieza hasta que termina.

Dictamen: III

(*) Artículo publicado inicialmente en el magnífico weblog de cómics Es la hora de las tortas!!!



9 comentarios:

Cesare dijo...

Estamos tacaños! Un III sobre V es aprobado y eso me parece poco... Yo diría que merece un IV, y eso lo pienso desde que hice la revisión...

Markitos dijo...

Es una gran película Mario, más entretenida incluso que los mismos tebeos.

Un IV por lo menos.

Mario dijo...

Aquí los puntos hay que sudarlos :-P

Por cierto, espero que el viernes se acabe esta época de post reciclados y películas malas y volvamos a revisar los clásicos ochenteros, que ya es hora...

flits dijo...

Estoy deacuerdo con la votación popular...te pasas todo el post diciendo q es cojonuda para luego ponerla un aprabado...?¿?¿?

Por cierto metete enmi fotolog y flipa con la putada que me pasó.

Mario dijo...

Un III no es un aprobado, que parece como si fuera un 5 pelao.
Un III es BUENA, a muchos II les daría mi aprobado pelao.

Pero bueno, ya sabéis como va lo de las notas, ponerle un IV a Asesino del Shogun y un III a esta puede parecer un poco... raro :-P

Todo es relativo!

flits dijo...

Ya sabes...rectificar es de favios...digo de sabios;p

JohnTrent dijo...

Yo no encuentro a Guillermo del Toro un gran director. Tampoco lo encuentro un mal director. Digamos que sabe mover la camara, y sabe de esto del cine, pero le falta "un algo" para que alguna pelicula suya consiga entusiasmarme.

De momento, y curiosamente, la que mas me ha convencido ha sido Blade 2, que muchos tiladaran de su peor, o una de las pores, de su filmografia. Pero, en realidad, se trata de un entretenimiento currado y bastante digno, que no pretende mas de lo que es.

Mimic aburrida, El espinazo del diablo algo aburrida tambien, aunque algo mas interesante. De El laberinto del Fauno decir que se nota que ha mejorado bastante como director y narrador de historias. Ahora bien, siendo una buena pelicula, me parece bastante sobrevalorada.

Hellboy, lo siento, pero me parece su peor pelicula hasta la fecha. Una pelicula monotona y muy mal narrada (culpa del guion, malisimo, mas que del director en su faceta). Aburre a las ovejas y pasan casi dos horas sin que algo soprendente ocurra. Vamos, que me parecio estar viendo la misma escena una y otra vez.

Cuestion de gustos.

Saludos.

Siete7 dijo...

Pues a mi me parece una película cojonuda. Ron Pearlman es un crack. Ah, y no hay que olvidar la maravillosa banda sonora de Marco Beltrami!

Iris dijo...

Fantastic!