300 (2007)


La espera ha terminado, los trescientos espartanos defienden ya el paso de las Termópilas frente al grueso del Imperio persa. El rey Leónidas y sus hombres resistirán hasta el último aliento las embestidas de las mil naciones de un imperio de esclavos, ofreciendo la propia vida en defensa de un modo de vida.

Las expectativas que han precedido a esta producción han sido grandes como pocas veces se recuerda. El director Zack Snyder había cosechado las simpatías del mundillo freak con su más que correcto remake de El amanecer de los muertos, y empezaba a sonar con mucha fuerza. Las esperanzas de millones de fans fueron siendo depositadas en el director de Wisconsin como la última esperanza para el cine de género, y de él, que más tarde se ocupará de la adaptación del para muchos mejor cómic de la historia, se puede decir que no ha defraudado en absoluto.

Las primeras imágenes del rodaje (todas en interiores) no dejaban indiferente. La técnica elegida es una suerte de escenarios superpuestos, rodada íntegramente en estudios a techo cubierto y con un trabajo de postproducción inmenso. El retoque digital es llevado hasta límites insospechados (algo parecido a lo que ocurría en Sin city) dotando a la peli de un aspecto comiquero de tonos ocres y azulados absolutamente espectacular en la pantalla grande. Con un presupuesto no demasiado exagerado (siempre en términos relativos) Snyder recrea un peplum grandilocuente y rimbombante valiéndose casi exclusivamente del ordenador.
Cierto es que el exceso de tecnología digital lastra muchos de los actuales proyectos holywoodienses, no obstante los creadores de este filme demuestran que cuando la inteligencia artificial sirve a la inteligencia biológica, y no al revés, el resultado puede ser de lo más reseñable.

Con una fotografía y ambientación realmente logradas, arranca este largometraje épico como sólo puede ser un cómic y ajustado a la grandiosidad del cine.
Personajes arquetípicos (deliciosamente arquetípicos, por supuesto) se van sucediendo en los primeros minutos soltando perlas impertérritas y enlazando diálogos de lo más abnegados. Queda claro desde el primer minuto que se debe aceptar el lenguaje utilizado, que no dudo el lector al que me dirijo sabrá entender.

Honor, valor, muerte… La exageradísima épica de 300 se descubre como un elemento absolutamente sobrecogedor en la sala de cine. Al margen de posibles interpretaciones maniqueas, la peli nos da una lección de maestría en las secuencias de acción y nos honra con gratos momentos forzadamente afectados, que si sabes (o quieres) seguir provocarán más de un escalofrío.
La representación de los persas como un imperio de llamativos engendros no deja de ser anecdótica y muy acorde con la clásica historia de buenos y malos. Los valores de patriotismo y beligerancia defendidos por Leónidas pueden sonar un tanto atrevidos si se contemplan con ojos críticos, ojos que si no saben dejarse llevar nunca debieron entrar en la sala.

La trama sigue fielmente lo visto en el cómic, salvando un par de historias secundarias creadas expresamente para la ocasión y que no destacan demasiado, ni por acertadas ni por lo contrario. Quizá uno de los factores en contra de la cinta pueda ser la voz en off, que yerra al entrometerse en ciertas secuencias.

De entre el elenco actorial destaca Gerard Butler como el rey Leónidas. Su papel se limita casi exclusivamente a repetir dramatizadísimas arengas tal y como habéis visto en el trailer, pero que se convierten en regocijo continuado al prolongarse durante las dos horas de duración del largo.
Leónidas reparte tiza como ya no se recordaba, golpeando, rasgando y matando a sus enemigos con la mayor claridad posible, en una sucesión de coreografías realmente excelentes.

300 es puro espectáculo cinematográfico. Cine con cojones del que ya no se hace. Una pequeña dosis de oxigeno en el sombrío panorama de las exigencias comerciales y la calificación por edades, que, irónicamente, ha recaudad mucho más dinero que aquellos productos que se realizan partiendo de la base de que somos gilipollas.

Hubo un tiempo en el que Zack Snyder observó como los jerifaltes de Hollywood estaban nublando el sol con sus equivocadas políticas comerciales.
…y entonces decidió pelear a la sombra.

Dictamen: IV


(*) Artículo publicado inicialmente en el magnífico weblog de cómics Es la hora de las tortas!!!



10 comentarios:

flits dijo...

Estaba claro que un "V" era lo más apropiado para está pedazo de adaptación..

hmaiyer dijo...

Hay partes de la peli que quitaria. Pero aun asi se merece un V como una casa

Hombre Lobo dijo...

Peliculón, peliculón, peliculón.

Sólo puedo decir que salí del cine queriendo repartir mamporros a diestra y siniestra. Que grande.

flits dijo...

yo repartiendo latigazos!!!PIRATA!!!jeje ;p

Cesare dijo...

Hacia mucho que no me lo psaba asi en el cine... Entretenimiento puro, pero con su trasfondo. Hay cosaillas que sobran, aunque me queda verla en ingles, para constatar si hay demasiada voz en off o si el doblaje es una patata.

Mario dijo...

Para mí hay demasiada voz en off, es el pequeño defecto de la peli. Aunque hay gente a la que le ha molado mucho este detalle.

En la VO la sensación es la misma.


Saludos!

muro dijo...

Creo como Cesare que el doblaje es una castaña, después de ver el trailer en inglés se me quedaron los fragmentos de arengas grabados y doblados pierden bastante.

La estética comic es acojonante y en las peleas creo que abusaba de la cámara lenta-rápida-lenta pero las coreografías son la hostia.

En el trailer aparecía una música que aunque poco apropiada para este tipo de película era cojonuda, una pena que no apareciese

Conclusión: Un gustazo visual pero creo que yo daría un IV...

(Glups no me mates mario jeje)

El Maestro Panzetero dijo...

A mi me ha gustado, pero opino igual...el dobleje no está logrado.
Por cierto, como habeis hecho para que el título del blog no aparezca, y poner una imagen??? A mi no me lo permite, podrías ayudarme?
Gracias

Cesare dijo...

Muro: La musica del trailer es de Nine Inch Nails (Just Like You Imagine), por si te interesa... Y por otro lado, de normal para los trailers nunca se utiliza musica de la película, entre otras cosas ppor que no suele estar compuesta para entonces...

Mario dijo...

Joder ya te digo. Recuerdo los primeros trailers de El señor de los anillos, con una sintonía cojonuda que nunca más se supo.
O los trailers de Memorias de una Geisha con la música del Último samurai.

Muro eres muy exigente ;-)

Y al Maestro pancetero, mándame un mail y ya te cuento un poco