Barbarella (1968)



De vuelta después de más o menos dos meses. Después de un tiempo algo revuelto en el que la Divina Providencia empujó el péndulo de la suerte hacia mi maltrecha persona -ya me venía debiendo un par de favores, al menos- para finalmente estrellármelo en la puta cara. Y es que siempre tuvo un sentido del humor bastante particular, la muy zorra.
Lo que quiero decir, en definitiva, sin alargar más esta absurda insinuación de glorias y miserias personales, a modo de prólogo del regreso, es que no he tenido tiempo ni ganas para escribir últimamente y que ahora vuelvo a la carga, con los huevos a punto, para sodomizar otra vez con mi desconocimiento a los poquitos lectores que tengan la imprudencia de dejarse caer por estas líneas.
Perdóneseme mi habitual falta de calidad, agravada por el hecho de que aún me sobra demasiada cochambre en la cabeza y porque, después de tanto sin dignarme a escribir por aquí, probablemente tenga los dedos artríticos.

En esta ocasión, la víctima a desollar es Barbarella, encantador engendro pop perpetrado en 1968 por el director franchute Roger Vadim, un tipo del que no había oído hablar en mi vida y cuyos desconocidos méritos cinematográficos –para el que escribe, claro- están, a todas luces, ensombrecidos por el hecho de que fue el afortunado que se tiró a la Fonda en sus más dulces años de juventud. Eso sí que es digno de alabanza.
Por lo visto, la película se basa en el cómic homónimo de otro nacido en el país allende los Pirineos, un tal Jean-Claude Forest, que retomó toda la parafernalia del género fantaespacial que tiene a Flash Gordon como principal baluarte y la mezcló con la afortunada transposición del musculino protagonista habitual –nótese el lamentable juego de palabras- en un hembrón ninfómano tan abundante de suaves curvas como ligero de ropa. Lo más interesante del tebeo es, por tanto, los múltiples y variados encuentros sexuales que se marca la maciza mientras salva las galaxias de inabarcables peligros. Maravilloso ejemplo de la liberación de la mujer, que le adjudica el papel de héroe otrora reservado al macho, al tiempo que le concede las riendas de su sexualidad y de su disfrute sin complejos y que, sin lugar a dudas, consiguió que se le erizasen los bigotes a más de una feminista de la época.

En cuanto a su conversión al celuloide, poco más añade ésta que no estuviese en el papel. El argumento absolutamente absurdo y prescindible –tanto que, después de haber visto ayer la película, soy incapaz de describirlo-, que parodia –supongo- la bisoñez propia de la ciencia ficción de serie b de los 50 y 60, es un mero vehículo para desvaríos pisocotrónicos de todas formas y colores –colorines, más bien- y para un muy bien conseguido erotismo, soft, de acuerdo, pero indudablemente levantapollas.
Barbarella es un verdadero portento de imaginación puesta al servicio de la estética pop-kistch-psicodélica –añádanse aquí los adjetivos gafapastiles referidos a los sesenta que se quieran-, que se disparata ya desde el comienzo con el inefable diseño de la nave espacial, sigue sin concesiones al descanso durante todo el metraje y culmina casi al final con el ¡¡¡Orgasmatrón!!! El sumum del delirio, como concepto, artefacto y escena.

Pero vayamos a lo importante, a la chicha, a la chicha de Jane Fonda. Porque lo que verdaderamente merece la pena es ella. Porque antes de natural abuela de buen ver, antes de tanto activismo pro derechos civiles e incluso antes de los célebres videos de aerobic, era el más apetitoso bomboncito de inocentes ojos azules. Juanita, un puesto de honor en mi imaginería personal de cachondas, que se luce a su antojo con su papel de cándida ninfómana, a lo largo de una agradecidísima serie de estúpidas excusas argumentales y de un indescriptible desfile de insinuantes modelitos chic –a cargo de nuestro modisto esquirol, Paco Rabanne-, ambos concebidos, por encima de cualquier otra consideración, como medio para que enseñe carne y que merecen estar, sin duda, en cualquier antología del erotismo artístico, en general.

Se cacarea mucho sobre el más que próximo, al parecer, remake de Barbarella. Y, como no podía ser de otro modo, la expectación se centra principalmente en la belleza que encarnará –nunca mejor dicho- a la lúbrica heroína. De la larga lista de posibles e improbables -Kirsten Dunst, Erica Durante, Drew Barrymore, Lindsay Lohan, Kate Beckinsale, Scarlett Johansson y un largo etcétera-, yo me quedaría sin dudarlo con esta última, ya que añadiría el morbazo y la perversidad que J.F. no tuvo. Ni falta que le hizo.

Ay, mujeres. Más que a un niño un caramelo. De cabeza, siempre. Cómo me gustaría ser gay.

Dictamen: III



11 comentarios:

Rabniq dijo...

Por fín, concluyó la abstinencia a la que nos tenías recluidos.
Me llama la atención la critica-valoración que haces de la película. Consideras que lo único bueno de ella es el físico de JF, (a mi hasta el trailer me parece aburrido) y aún así la puntuas con un III.

Me agrada el respeto con el que tratas a la película, a pesar de considerar que lo mejor que hizo el director fue "tirarse a la Fonda", lo que no está mal, y que el argumento es "prescindible". Pero ¿no consideras que has sido muy benévolo puntuandola con un III?. Si en lugar de una tia buena en una peli mala, hubiese sido una tia fea en una peli buena, ¿la hubieses puntuado con un un II o un I?

Bueno muyayo, ya te estas poniendo a escribir otra crítica, al poder ser de una peli cojonuda, que dos meses se me hacen largos.

Un abrazo, y a ver quien de los dos desolla a Spidi 3... que estáis tardando.

Mario dijo...

Spiderman 3 aquí:
http://www.eslahoradelastortas.com/?p=4756

Y respecto a esta reflexión, está claro que "una tia fea en una peli buena" merecería otro III.
Y el V para una tía buena en una peli buena ;-)

Cesare dijo...

Esta peli es un autentico delirio... (Y una buena elección de capitulo intermedio para seión de star wars a porno duro).

Boris dijo...

La verdad es que la fonda me puede. Pero la peli tiene también otros puntos a parte de su gracioso erotismo, como toda la estética pop.
Un abrazo rabniq!!!

Somos la mierda cantante y danzante de este mundo dijo...

me ha encantado la crítica. Por cierto Boris arriba ese ánimo q está el mar lleno de peces pa tios guapos como nosotros.Tebgo un recuerdo inmejorable de esta peli: hace unos años, en una fiesta de disfraces en el barrio más jipy de Charrosville, me tiré a una exnovia disfrazada de Barbarella...fue lo puto mejor (me faltó hacerlo en la mesa de billar y disfrazado de Smokey como en Mallrats jaja)

nonasushi dijo...

Joderrrrr, bueno chicos, necesitamos un descansinto de hormonas nooooooooo¿?¿?¿?¿?¿?¿?

Ella, es cierto, impresionante.

Saludos...por cierto no me contestasteis al e mail.

Boris dijo...

A somos la mierda danzante de este mundo: Antes de nada, el otro día volví a ver por casualidad El club de la lucha y disfruté de la pelí por como por primera vez. Y que gran nick.
Gracias por los elogios.
Lo de tirarte a una tía disfrazada de Barbarella y que encima sea una ex es insuperable. Eres mi ídolo de por vida!!!

Un abrazo!!!


A Nonasushi: Supongo que mandarías el email a Mario, no te preocupes, no te respondió porque está de puente. Supongo que mañana mismo tendrás noticias, ya que estaríamos encantados de contar con tu colaboración.

Y respecto a lo de las hormonas... qué le vamos a hacer, no tengo remedio!!!

Un abrazo!!!

Mario dijo...

Hostiaaaaaaaa... Que parece que Robert Rodriguez se hace cargo del remake.

No me imagino a Barbarella con una pata-cañón.

Boris dijo...

Joder, Barbarella por Robert Rodríguez... puede salir de todo. Yo sí que veo a la heroína con pata-cañón. Puede estar muuuuuy divertido.

Anónimo dijo...

Estoy cansado que se ensañen contra esta película como si fuera la aberración más grande hecha por el cine.

Como se ve que no han visto las siete películas de Locademia de Policía, Batman y Robin, la versión de cine del Capitán América o alguna comedia deshilachada y de mal gusto.

Se inmortalizó esta película porque no es normal ver una heroína con rostro inocente como ella y al mismo tiempo ser liberal.

Si no la quieren ver no la vean pero no se ensañen contra ella.

Anónimo dijo...

Hola soy de Colombia y respecto a la nueva versión de Barbarella deben definirse las cosas ya que desde hace tiempo están con el proyecto.

El remake está planificado desde hace varios años pero hace falta el apoyo de los estudios de película y demás.

Acerca de la actriz, que puede desempeñar el rol, son muchas las opciones, pero a mi parecer debe darsele una oprtunidad a Erica Durance... ya es hora que se destaque y muestre su gran talento... Hay que innovar y ofrecer nuevas opciones...