Blade (1998)


En esta ocasión repasamos uno de esos casos en los que, aún apartándose de la premisa del superhéroe Marvel, éste sirve como plataforma para una exitosa cuasi-nueva franquicia que ha generado ya tres largometrajes y una serie de televisión.
Blade fue creado por Marv Wolfman y Gene Colan en los años 70 como personaje secundario de la serie La tumba de Drácula, más concretamente en su número 10. Originariamente el héroe se trataba de un cazavampiros y trompetista simplemente humano que clamaba venganza contra el Señor de la noche (Batman no, el otro) y contra un vampiro de blancos cabellos llamado Deacon Frost. Según el cómic creado por Wolfman y Colan, Frost habría matado a la madre de Blade en el preciso instante en que éste nacía. Debido a ello el niño se habría criado en el prostíbulo donde trabajó su progenitora y, por otro lado, habría adquirido la inusual capacidad de ser inmune a la mordedura del vampiro. Ya crecido, el chico aprenderá todo lo relacionado con los chupasangre de su amigo y mentor Jamal Afari (ex-cazavampiros que, finalmente, muere a manos del mismísimo Drácula) además de familiarizarse con la trompeta y tocar junto a él en el Slow Boy’s.
Blandiendo cuchillos de madera y arropado por un equipo de cazadores de chupópteros, Blade intentará dar caza tanto al asesino de su madre como al señor de todos los vampiros, así como a cualquier otra criatura de la noche que se le ponga por delante.

A golpe de vista, las diferencias del Blade cinematográfico con su versión en papel parecen claras. En esta ocasión tenemos un personaje de imagen real que no se parece prácticamente en nada a su referente literario.
David S. Goyer firma un guión que prescinde casi por completo de los planteamientos originales del cazador negro para reajustarlos a los tiempos modernos. Tomando influencias de aquí y allá: los juegos de rol, la perspectiva científica del vampirismo o incluso la saga de vampiros modernos de Anne Rice, finalmente Goyer daba a luz un texto que poco tiene que ver con el inicial, exceptuando algunos planteamientos de salida y los nombres.

Stephen Norrington, años antes de torturarnos con La liga de los caballeros extraordinarios, dirigía una cinta en la que Blade era Wesley Snipes, y ya no se trataba únicamente de un simple humano inmune a los vampiros. Para esta ocasión la mordedura de Frost (que, como descubriremos al final, ni siquiera mató a su madre) transfirió a la sangre del niño todas las preeminencias del vampiro y ninguna de sus debilidades, excepto la sed. En el filme el resto de colmilludos conocen a Blade como ‘El que ha visto el Sol’ y se trata de un cazador con variados poderes, apoyado por un compañero inventor y genetista que le procura miles de gadgets y un suero para combatir la sed (papel interpretado por Kris Kristofferson, al que no puedo evitar recordar cantando en TVE1 alguna Nochevieja del ochenta y pico)

Por lo tanto la película partía de algunas premisas lejanamente similares al tebeo, para abandonar sin mediar palabra el estilo clásico de terror setentero y sumergirse en una orgía de acción y música electrónica más al gusto del espectador de los años 90. Norrington desecha por completo el punto de vista del horror, que podría haber albergado el personaje, para optar por una peli de acción frenética en la que no faltan disparos, desintegraciones y artes marciales.
Para ser un largo cercano al siglo XXI, he de decir que no escatima en sangre y situaciones violentas, como la paliza que Blade le propina al siervo humano de Frost (al más puro estilo Steven Seagal en Por encima de la ley) o las múltiples mutilaciones que sufre uno de los lacayos del citado vampiro sangre-sucia, lacayo que cumple un papel cómico en el film ciertamente infumable.

El estilo vídeoclipero tan en boga en estos tiempos, es rescatado a mi entender por la pericia de Wesley Snipes para rodar escenas de acción. El mejor artista marcial con el que cuenta Hollywood actualmente, se explaya en algunas secuencias de lo más interesantes que, como se demostraría en la secuela Blade II, aún podrían ser mucho mejores con un buen artesano detrás de la cámara.
Snipes doblega facilmente a su contrapartida en el reparto, Stephen Dorff, en el duelo interpretativo, simplemente con poner la cara, repartir leña y recitar frases ridículas. Al otro le veo más en su sitio participando en vídeoclips de Britney Spears.

Blade destaca por aportar una revisión total y absoluta, cargada de referencias, de un héroe practicamente olvidado, así como por unos efectos especiales de lo más correctos y una estética videoclip que, al contrario que en El cuervo, esta vez no me gusta un pelo. A pesar de ello, los mamporros que reparte el negro de la gabardina bien merecen un revisionado.
Como muchas de las producciones de este estilo, quizá cometa el fallo de tomarse demasiado en serio a si misma. Precisamente por eso considero a Blade II un peliculón.

Dictamen: II

(*) Artículo publicado inicialmente en el magnífico weblog de cómics Es la hora de las tortas!!!



9 comentarios:

Cesare dijo...

Tanto a grandes como a pequeños rasgos, coincido en todo lo dicho sobre este primer Blade y sobre lo bueno que es el segundo... ¿Para cuando su reseña?

kuroi yume dijo...

Pues para mi lo bueno de la película acaba justo en el momento en que aparece Snipes por primera vez...

(Tracy Lords, el matadero-discoteca, la lluvia de sangre...)

nonasushi dijo...

A mi personalmente me molo bastante, pero reconozco que falla. La segunda me flipó mas y me hizo olvidar la primera. De la tercera ni doy opinión por que me cabreo.

Saludines

Hellhammercito dijo...

Para mi gusto ésta película es una mierda como una catedral.

Odio el diseño de producción tan artificial y vacío, así como el desarrollo de la película y sus diálogos y sus personajes.

En cambio, coincido en que la segunda parte es superentretenida, llevando la saga a un nivel que nunca tuvo ni antes ni después, porque la tercera es peste pura.

¡¡Saludos!!

juan dijo...

la mejor peli de Snipes: Demolition man!. Y ahora q todo el mundo reparte leña en las pelis (actrices sin entrenamiento etc), da gusto ver aun tio q tenia su propio estilo dando hostias a diestro y siniesto, q a mi personalmente me encanta. Transmite dinamismo y soltura.juas

Mario dijo...

Cesare: Blade II la siguiente.

Yume: Cuando subí esta review a Las tortas mucha gente comentó eso mismo en los comentarios... A mí es que no me gusta el bakalao :-P

Nohemi: La tercera sólo la he visto una vez y en screener. Me gustaría volver a verla en condiciones, de todos modos algo salido de la mente de David Goyer no puede ser bueno.

Hell: Ya la verdad es que el estilo vampiro moderno chuleta y metrosexual da un poco por el culo. Prefiero claramente a los segadores.

Juan: Que puta razón tienes! De hecho un lastre grandisimo de Kill Bill es que la Thurmam no tiene ni puta idea de repartir hostias.


Saludos!

Dr. Mario Neta dijo...

Buenas tardes, che, ante todo, permiso.
La verdad que Blade, como trilogía demostró que se puede hacer algo nuevo (blade 1), rompe con varios esquemas de lo que venían siendo las adaptaciones de cómics. algo loco (blade 2), con sus peleas "estilo animé", generadas integramente por computadora y gracias a un escaneo en 3D de los actores, y algo netamente comercial/innecesario (Blade Trinity).
Punto a tener MUY en cuenta: Los directores, no por nada la que mas gustó es la 2... dirigida por Guillermo del Toro.

Un hallazgo este blog, se suma a mis favoritos YA.

allicroom dijo...

Está claro que la segunda parte de nuestro querido Guillermo es la mejor de la saga.Pero pienso que esta primera parte no está nada mal siendo del 98, y es que un año antes se estrenó Spawn( de lo peorcito que he visto en adaptaciones de comic).

Destaco entre otras cosas la banda sonora que no la habeis mencionado.Que recuperó un tema de New Order "Confusion" que sonó, otra vez, hasta la saciedad gracias a una nueva remezcla.Y eso que a mi el chunda,chunda no me gusta nada.

Por cierto,creo que está en producción una segunda parte de Spawn y por lo que he escuchado se lo van a currar un poco más que la primera cinta.Eso espero....

Saludoors.

Mario dijo...

Lo estoy flipando Dr.
Mario-neta era el rancio mote que me pusieron en el colegio mayor cuando entré de novato. Que casualidad :-)
Me alegro de que te mole el blog, espero que nos leamos por aquí amenudo :-D

Morcilla tienes razón que la BSO de la peli es de lo más destacable. Pero tb sabes que no es el tipo de música que nos gusta destacar.
A mí lo de la Rave Sangrienta no me hace especial ilusión...

Saludos!