La princesa prometida (The princess bride, 1987)


Un buen amigo mío defiende la teoría de las mezclas. Según esta corriente de pensamiento, si dos planteamientos son válidos por separado, al juntarlos darán un producto irremisiblemente permitido. Para ejemplificarlo en su peculiar forma de razonar acude siempre a gustos culinarios: ‘Me gusta la mermelada de fresa y me gusta el jamón serrano’ dice, ‘por cojones me gustará la mermelada con jamón’, y efectivamente así es. Esta absurda hipótesis probablemente haya sido extraída de algún capitulo de Friends o similar, pero sea como fuere sirve como punto de partida para La princesa prometida.

En 1987 Rob Reiner logró reunir en una misma producción a un heterogéneo plantel de maravillosos astros de la imagen y el sonido, como fueron el mismísimo detective Colombo, Kevin Arnold de Aquellos Maravillosos años, la novia de Forrest Gump, Mark Knopfler, André el Gigante de la WWF y Billy Cristal entre otros. Siguiendo la teoría de mi desafortunado amigo, absolutamente oportuna para esta ocasión ¿acaso es posible que el resultado final no sea una película extraordinaria?

Partiendo del formidable guión de William Goldman, basado en su propio libro que a su vez estaba basado en otro texto más denso que en realidad no existe, Reiner recrea una historia fantástica de princesas, gigantes, espadachines y piratas a un ritmo narrativo espectacular y con un sentido del humor amable y blanco, totalmente apropiado. El librillo escrito por Goldman es toda una lección de cómo aunar la magia de la literatura con la cadencia del cine y salir airoso. La trepidación de la que hace gala el filme, a la vez que se fundamenta en un más que pausado compás de acción, es un buen ejemplo del encanto del que disfrutábamos en las producciones de los ochenta, muy lejos de la confusión actual en casi todos los aspectos de un film. Las secuencias de acción de La princesa prometida son claras y diáfanas, muy entretenidas y con toques de humor excepcionales. El argumento no deja ningún cabo suelto y la trama avanza sin un segundo de respiro. Toda una muestra de puesta en escena y guión cuasiperfectos.

A margen de esta, a mi entender, corrección formal, la peli da muestras de verdadero cariño por el género del que se está ocupando. El legendario Inigo Montoya (efectivamente, con n en los créditos) y su abnegado propósito de venganza son tratados de forma majestuosa en el rollo: ‘Hola. Me llamo Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir.’ Así como la interesante trama del pirata Roberts, la entrañable pareja de curanderos o las inevitables localizaciones para este tipo de producciones: Los acantilados de la locura, El pantano de fuego, La fosa de la desesperación, etc. Todos y cada uno de los fundamentos del film son tratados de forma respetuosa y simpática, utilizando el sentido del humor más genial para salir triunfantes de situaciones totalmente ilógicas:
‘Amor verdadero…’
‘¡Farolero! ¡Ha dicho farolero!’
Decenas de frases citables vienen a la mente cuando se habla de La princesa prometida, y eso siempre es un punto a favor en mi opinión.

En definitiva, el título que nos ocupa es otro buen ejemplo de cine de otro tiempo (la sagrada década de los ochenta) del que ya no se hace. Simpático y divertido como pocos pero a la vez correcto y respetuoso con el espectador. ¿Tan difícil es dar con la tecla que hoy en día es prácticamente imposible disfrutar de una obra así? ¿Tan imposible es que atiendan a nuestras reclamaciones de consumidores irredentos? Un simple ‘como desees’ nos bastaría… ¿o no?

Dictamen: IV



11 comentarios:

Higronauta dijo...

Coincido completamente en su análisis, pero al tratar películas ochenteras de este calibre siempre me asalta una duda que todavía no he podido demostrar empíricamente: ¿qué visión pueden tener de ellas el público actual que no las visionó en su momento? ¿Son meras anacronías ñoñísticas y lapidadas? O, por el contrario, ¿pueden calar en el imaginario tan hondamente como nos sucedió a nosotros?

Los tiempos cambian, y algunos, en según que aspectos, empezamos a sentirnos algo antiguos... ¡Inconcevible!

Estrellita Mutante dijo...

El otro día pude ver La princesa prometida con bastante calidad de imagen y he de decir que ha envejecido muy bien. Con Crystal Oscuro y Laberinto es un peli que marcó mi infancia (pelis de Marisol aparte).

Dude dijo...

Efectivamente tambien esta entre mis mejores recuerdos ochenteros. Recuerdo que habia unos que preferian "la historia interminable" y otros esta, yo me quedaba con las dos ( me ha perecido siemrpe una subnormalida elegir si puedes quedate con las dos, " tu que eres de Nintendo o de Sega?"). Por cierto que tengo el libro en que se basa la peli, pero no he encontrado tiempo para hecharle un tiento, estaria bien.

Salu2

BUDOKAN dijo...

Hola, que bueno lo que rescatas en este post no sólo el film sino un poco de su cocina. Saludos y un placer tenerte de vuelta!

Mario dijo...

Yo creo que a la generación PS2 este tipo de pelis no les entrará por el ojo ni de coña... Pero si se aficcionan al cine está claro que tarde o temprano acabarán por saber apreciarlas, como nos ocurrió a nosotros con el western, por ejemplo, no crees?

Está claro que la peli es un mito y para mí superior a Cristal oscuro y a Dentro del laberinto (a pesar de Bowie)

Y por otro lado yo era de Nintendo... pero es que las pesetas mandaban ;-)

PD: Un placer tenerte de nuevo por aquí Budoka!

Cesare dijo...

Sin duda se trata de una de las mejores películas de fantasía heroica que se han hecho... Entre otras cosas, por su capacidad de no tomarse demasiado en serio a si misma sin caer en el ridículo, facultad que parece que murió el 31 de diciembre de 1989.

Kike dijo...

Jelou. Siento mucho no haber respondido a tu email ni escribir nada del "Templo" desde hace tiempo. El hecho es que me falta tiempo (¡ya me cuesta bastante cumplir el auto-compromiso de actualizar a diario el blog!) pero te prometo que pronto tendrás algo.

PD-> Buena crítica. La Princesa Prometida es la caña.

Mario dijo...

Joder, que gran verdad Cesare.

...Y sin prisa Kike! En cuanto tengas algo dame un toque.

Saludos!

allicroom dijo...

Lo que esta claro es que esta peli es un mito ya para la gente de nuestra edad.Por cierto muy buena introducción ya me dirás quien es el freakazo que se come el jamón coon la mermelada,jaja

Saludoors
pd:me gusta el icono de peter bagge de estrellita mutante

Mario dijo...

Es verdad que mola, aunque yo siempre haya preferido a Valerie...
:-P

nonasushi dijo...

Sigue siendo maravillosa. El libro es peor... Cosa bastante difícil.

Saaludos