El templo de los Colosos IV - Los trabajos de Hércules y la Reina de Lidia



No deseo ser inmortal!
Hércules (Los trabajos de Hércules, 1958)


La era del Peplum ha comenzado. Una sola película lo cambiará todo. Por supuesto me refiero a Los Trabajos de Hércules.


Un pastor toca su siringa cuando de repente, un carromato descontrolado pasa a través de su rebaño. Por suerte ahí está el poderoso Hércules que inmediatamente lo detiene y salva a su hermosa conductora, Iole, hija de Pelías. Casualmente Hércules ha sido llamado por el rey Pelías de Yolco para que entrene a su hijo primogénito, el torpe y engreído Iphitus. Por desgracia, el León de Nemea ataca la región y cuando Hércules trata de detenerlo, aparece Iphitus que es asesinado por la bestia. Pelías, como castigo por un crimen que no cometió, encomienda al semidiós una prueba: domar al toro de Creta. Hércules lo logrará sin problemas, pero en el camino hallará a Jasón, aquel que verdaderamente merece el trono de Yolco. Pelías es un usurpador, y para demostrarlo, Hércules acompañará a Jasón y a otros bravos héroes en una gran aventura por mar en busca del mítico Vellocino de Oro.


Si el lector ha sido avispado, adivinará lo obvio con suma facilidad: Los trabajos de Hércules es, sin lugar a dudas, la versión más extravagante y confusa de la historia de Jasón y, lo que es más, la versión más extravagante y confusa de la historia de Hércules. Incluso sale Ulises a modo de extraño cameo. De hecho, y a pesar de su fama y reconocimiento, se trata de una película con un pésimo guión, mal filmada, con peores actores y una fotografía completamente desaprovechada (obra del, por otra parte, gran Mario Bava).


Pero en su día fue un éxito increíble, descomunal. Obtuvo en Italia la mayor recaudación de 1958: 900 millones de liras. Joseph E. Levine, hábil productor y distribuidor norteamericano que ya había traído a Godzilla, compró los derechos de Hércules por apenas 120.000 dólares. Obtuvo 20 millones.

Al año siguiente, 1959, se estrena la secuela, Hércules y la reina de Lidia. De nuevo se alcanza la gloria y de nuevo la cinta es comprada por Levine.

En esta ocasión el argumento mezcla una historia en la cual Hércules es dominado por la reina Onfale de Lidia, junto con la batalla fratricida entre Eteocles y Polinice (narrada en Los siete contra Tebas) En España este filme se ha visto bajo los nombres Hércules y la reina de Lidia, Hércules encadenado y Hércules desencadenado, estos dos últimos títulos basados en la versión anglosajona (Hércules Unchained) el segundo con más acierto que el primero.


Hércules se dirige a Tebas en misión diplomática cuando toma un bebedizo mágico que le hace perder la memoria. Así cae en los brazos de Onfale. Puesto que Hércules no ha podido llevar a cabo su empresa, los hermanos Eteocles y Polinice iniciarán una guerra civil. Mientras tanto, Iole, su verdadera esposa, será raptada. Por suerte, el joven Ulises trata de ayudar a su amigo a que recuerde.



La película no resulta tan entretenida como la anterior y lastra los mismos defectos técnicos y artísticos. Sin embargo es otro clásico y ha entrado ya en el panteón del cine mitológico. Así que merece un respeto.

Steve Reeves no volvió a interpretar a Hércules aunque regreso al peplum en numerosas ocasiones. Quizá hablemos más de este actor en el futuro…


Toda la fuerza del Olimpo está con vosotros. Hasta la próxima, amigos.

6 comentarios:

Higronauta dijo...

Oiga, cuando afirma eso de «pésimos actores», ¿no se estará usted refiriendo a Steve Reeves? ¿Verdad?

Mario dijo...

Enhorabuena Kike, gran post!

Respecto a lo de las interpretaciones... ¿Es Chucache un mal actor? Rotundamente NO.

Kike dijo...

Quizás eso debí aclararlo. Steve Reeves hace un gran trabajo por que se le ve apasionado y lleno de furia. Pero el resto...

Mario dijo...

Acabo de conseguir Hércules en el centro de la tierra. ¿Qué tal es?

Kike dijo...

Diferente. Completamente diferente. Hablaré de ella en el futuro.

Manu dijo...

Gracias por el post, por cierto ¿De dónde procede la última foto? ¿es un medallón antiguo? Gracias