Monográfico: John Carpenter (Parte II) Un pie en la serie A

Viene de aquí.

Tras Halloween vinieron dos telefilmes, Someone’s Watching y Elvis. Este último le reporto un gran éxito y se convirtió en la primera colaboración con Kurt Russell, rescatado por Carpenter de su condición de estrella infantil de la Disney. Como no los he visto no puedo comentarlos, así que me perdonareis si paso directamente a la que es su primera película en la que se ha querido ver cierta influencia Lovecraftiana (afirmación no carente de razón) se trata de La Niebla. Corre el año 79 y Carpenter se nos planta con un cuento de fantasmas corpóreos al más puro estilo clásico, cambiando totalmente de registro respecto a su anterior película.


Se trata de una de esas historias en el que el pasado vuelve para morderte el culo, y es que la celebración del centenario de una ciudad fundada en el crimen puede cabrear incluso a los fenómenos meteorológicos. La peli se muestra sugestiva y aterradora, pero con un pequeño defecto, vemos a los fantasmas muy, muy pronto... Y es que Carpenter se plegó a las exigencias del publico de los pases previos, perdiendo misterio en favor de sangre. No me mal interpretéis, el resultado es bueno, pero intuyo que de la otra manera, fuera de modas, hubiera sido mejor. Repite como protagonista Jamie Lee Curtis, convertida ya en autentica Scream Queen (la mejor como dice Randy en Scream), aunque decir protagonista puede ser un poco exagerado ya que se trata de una autentica película coral, algo muy acertado dadas las características de la amenaza. Una advertencia, huid del remake como los protagonistas huyen de la niebla; que aparte de ser una acumulación de tópicos, posee un final absolutamente ridículo. De hecho, exceptuando la dedicatoria a Debra Hill (fallecida ese mismo año) el resto de la cinta debería ser borrado del mapa.


Tras dos éxitos en el género de terror, uno de ellos revolucionario, J.C. vuelve al cine de acción con la inevitablemente envejecida desde el mismísimo titulo 1997, Rescate en Nueva York, protagonizada por Kurt Russell como Snake Plissken, ex militar y ladrón de bancos reclutado, muy a su pesar, para rescatar al presidente (¿de qué? Los USA) que se ha estrellado en la isla de Manhattan, convertida en una macroprisión donde se destierra a los criminales del país.


Ácida y contracultural, se trata de la puesta de largo del héroe o, más bien, antihéroe Carpenteriano, heredero directo del forajido o cazarrecompensas del Western, que lucha por su vida contra el mundo, capaz de coaccionar a sus aliados y de sabotear el discurso presidencial a modo de satisfacción por la situación en la que le han colocado. La acción es incesante en la película, dando pie a un ritmo frenético bien subrayado por un sobresaliente montaje y el tema principal de la banda sonora. Sin duda una película a revisar (como hizo el propio Carpenter con la secuela/remake/parodia 2013, Rescate en L.A.)

Con esto llegamos al año 1983, el año de la que es considerada por muchos su mejor película: La Cosa, la cual se disputa el puesto con Halloween y En la Boca del Miedo.


La historia de este remake de El enigma de otro mundo se remonta a finales de los 70, con un Dino De Laurentiis impresionado por el éxito de pelis como La Guerra de las Galaxias o Alien, el 8º Pasajero, que quiere sumarse al pastel del nuevo género de moda y aspira hacerlo a lo grande, con dos películas, cada una de ellas tocando una de las posibilidades que los dos éxitos de la Fox habían abierto. Por un lado fue Dune, con el peligroso de cara a la taquilla David Lynch, un título que hubiera permitido una larguísima saga y por el otro una Monster Movie que, aún no desarrollándose en el espacio, guardaba parentescos claros con el film de Scott. A De Laurentiis la jugada le salió rana, no cosechó los frutos esperados y no creo que el haber producido dos clásicos del género le quite el picor de bolsillo que debió quedarle con dos fiascos comerciales seguidos. En el caso de Dune es bastante comprensible, la película precisa de unas buenas tragaderas por parte del espectador, pero con La Cosa el asunto no está tan claro. Si un director de serie B es capaz de llamar la atención del gran público y al tratar con un presupuesto mayor no la caga haciendo algo farragoso (de hecho en este caso es justo lo contrario) los dividendos deberían ser cuando menos razonables, pero en aquel entonces no fue así. Queda claro qué factores influyeron en esto, pese a que tampoco expliquen que así fuera: el primero se trata de un final algo deprimente para el público y el otro, no por peregrino menos real, la convivencia con el adorable E.T. de Spielberg, que pudo perjudicar la aceptación de un hijo de puta espacial. Sea como sea, la película que debería haber sido la consagración de Carpenter como director comercial, con banda sonora de Morricone incluida, fue justo lo contrario.


Habría un par de intentos más por su parte, con Christine y Starman, que tampoco resultarían, antes de volver a la serie B donde se ganaría de nuevo el favor de su público de siempre. Pero eso es otra historia que contaremos en otra ocasión.

10 comentarios:

Higronauta dijo...

Dudeo: ¿Christine no entraría dentro de los cánones (menos rigurosos, eso sí) de la serie B?

En cuanto a la Niebla es un digno homenaje deudor a las novelas de terror de finales del XIX, principios del XX, en especial a William Hope Hodgson y sus relatos marinos.

Y aunque coincido con usted en la apreciación de la caducidad fílmica de Rescate en Nueva York, dudo si es por pasión, por añoralgia o por qué, pero me resulta mucho menos anticuada que otras cintas del estilo. Pero claro, partiendo de la base que Snake Plissken conforma uno de los personajes más patricios de la cinepastosidad (junto a John MacLane), me autopresupongo nada objetivo.

Mario dijo...

La cosa es una de mis pelis favoritas de todos los tiempos y, la verdad, no entiendo el batacazo de taquilla que pegó. Alien y La cosa definen el terror espacial, mil veces imitados y jamás superados.

Saludos!

nonasushi dijo...

La cosa es de lo mejor en el cine de terror y que sepáis que Rusell fue mi prototipo de hombre después de ver Rescate... Que hombre por dios.

BUDOKAN dijo...

Es todo un deleite sieguir este gran análisis que propones sobre uno de los autores más importantes de la historia del cine y quizás el mejor del terror de los últimos 20 años. Un placer esta lectura- Saludos!

Rosenrod dijo...

"La cosa"... ¡Madre mía, qué maravilla! Si hasta consiguió que la BSO de Ennio Morricone sonara como si la hubiese compuesto él...

Un saludo!

Fantomas dijo...

Hola,

interesante tu articulo de Carpenter, la verdad es que es uno de mis directores favoritos. Hace algun tipo en mi blog postie una biografia resumida y hace poco subi una reseña de "Someone´s watching me". Me gustaria que te dieras una vuelta por mi blog y me dijeras que te parece.

Buen blog, bastante interesante
Saludos.

Nano-Historias dijo...

no he visto mucho de carpenter la verdad, per un amigo siempre me recomienda sus film.

tu artículo muy logrado.

saludos

Cesare dijo...

Higronauta: Lo de la caducidad es un chiste a cuenta del titulo, las tres partes del articulo (serán 6 en el hombre de arena) cuentan con momentos así... Y en cuanto a Christine como serie B, lo es principalmente por el respeto de Carpenter a la serie B.

Mario: Lo del batacazo de La cosa es inexplicable, de hecho siempre se le echa la culpa a ET... Lo cual no es del todo satisfactorio...

Budokan: Más que un analisis es un repaso a sus películas, pero me encanta que te guste...

Fantomas: a ver si le echo un ojo a esa reseña de Somone...

Milgrom dijo...

Carpenter, que tio más grande. Si siguieramos haciendo peliculas recuperando el espíritu de grandes obras como La Cosa o 1997 Rescate en L.A o La Niebla, los frikis como nosotros seríamos felices. La Cosa es una de mis películas favoritas ever.

Ivan aka Imazur2002 dijo...

Carpenter, uno de mis directores favoritos, un genio incomprendido en su epoca, solo asi se entiende el ataque despieadado por parte de la prensa hacia "La Cosa",como siempre en el cine fantástico, el tiempo pone cada cosa en su lugar.
Grande Carpenter.
Saludos