Monográfico: John Carpenter (Parte IV) Sólo fantástico y de terror

Viene de aquí.

Ya en 1987, John Carpenter vuelve al género de terror con la que a mi me parece su película más espeluznante: El Príncipe de las Tinieblas. Es su primera incursión en la demonología (y última hasta Cigarette Burns) y nos narra nada menos que el advenimiento del anticristo -no en vano pertenece a la llamada trilogía del Apocalipsis- alrededor de una investigación universitaria en una antigua iglesia asediada por un ejercito de sin techos poseídos, y donde veremos entes ectoplásmicos, emisiones televisivas del futuro, portales dimensionales e incluso, si mal no recuerdo, un cadáver reanimado durante un breve lapso de tiempo.


Muchos la recordarán por la estelar aparición de Alice Cooper como capitán del ejercito de Homeless que, como los pandilleros de Asalto a la Comisaría del Distrito 13, cumplen similar función que los zombies de las películas de Romero.

Tras pasar por el terror una vez más, Carpenter decide probar suerte con una historia de futuro distópico, en una descarada crítica del neoliberalismo y el capitalismo dominante en el año 88 titulada Están Vivos.
Protagonizada por Roddy Piper, uno de los luchadores del Presing Catch de los buenos tiempos, en un personaje que debería haber interpretado Kurt Russel (y no me apeo de ese caballo) esta película nos cuenta que dentro de no muchos años la clase obrera, cada vez más pobre, está controlada por los medios de comunicación y la policía que defienden el status quo de la clase alta, cada vez más rica. Condicionando el comportamiento de la gente, por medio de mensajes subliminales, para que obedezcan y consuman.


Hasta aquí, más o menos, se trata de un documental realista, el elemento fantástico entra en juego gracias a unas gafas de sol que desvelan los mensajes subliminales y demuestran que la mayor parte de policías, dirigentes y miembros de la clase alta son en realidad feos extraterrestres.
La película, en contra de lo que pueda parecer por lo antes dicho, está realmente bien, es entretenida y no deja respiro, como ya pasaba con Rescate en N.Y. Las capacidades de Piper para la lucha coreografiada están muy bien aprovechadas (la pelea en cuestión no es muy realista pero si muy entretenida).


El gran pero del film es su final, que resulta acelerado y, como es habitual en Carpenter, tan sobrio y conciso que, en este caso, se queda en insuficiente. Aun así un film nada despreciable para los fanáticos de J.C.

Tras un largo parón de 4 años (estamos en el 92) llega la que tal vez sea la más impersonal de sus películas, Memorias de un hombre invisible. La película, a mayor gloria de Cheavy Chase (que por suerte es El hombre invisible y no hay que verle la cara en la mayor parte del metraje) cuenta con unos estupendos efectos especiales de ILM, de entre los que destaca la escena de la lluvia o la de la comida, bien dosificados y empleados en el mínimo imprescindible de los casos.


La película, que es realmente entretenida y disfrutable, cuenta con la presencia de Daryl Hanna y Sam Neill que se convierten en el punto fuerte de esta, a priori, menos interesante cinta de Carpenter.

Ya en el 93 y junto a Tobe Hooper, Carpenter se mete con un telefilm de capítulos titulado Body Bags, en el que homenajea a los cómics de la E.C. y a películas como Creepshow, interpretando a un maestro de ceremonias que presenta las tres historias, que se mueven entre lo correcto, lo cómico y lo tópico y que no tienen mayor transcendencia que la de un producto pensado para el entretenimiento de los que participaron en él, entre los que destacan, en pequeños papeles, Wes Craven, Roger Corman o Sam Raimi.


Continuaremos con la tercera y última parte de este artículo dentro de, espero, no mucho tiempo, donde hablaremos de buenas y malas películas de uno de los grandes del fantástico y del terror, cuya filmografía ya se extiende, desigualmente, a través de 4 décadas.

Continuará...

8 comentarios:

Cecile B. Demente dijo...

Excepto la de Body Bags, el resto las he visto todas pero las tengo bastante olvidadas. "Estan vivos" la vi en su día en el cine y la recuerdo bastante cutre, pero eso no tiene porqué ser malo, claro.

Higronauta dijo...

Bueno, venga, vale. Kurt Russell en Body Bags hubiera estado bien, pero creo que hubiera acabado tornándose en una cinta de Carpenter más, cosa que no pasa con la presencia del ínclito Pipper.

Y sí, la pelea es de entretenida a hilarante. Creo que de los momentos más jocosos de la filmografía carpenteriana, sin duda. Todo por unas gafas...

Mario dijo...

Qué grande es Alice Cooper. Y que grande El principe de las tinieblas.

Milgrom dijo...

Pues a mí Estan Vivos me encantó. La premisa es a su vez tan extraño e hilarante, que sólo puedo aplaudir.

Dude dijo...

Pos nada seguiremos leyendo aluego que lo publiques. No savia lo de la trilogia empezada con "el principe..."


salu2

Cesare dijo...

La trilogía empieza con La Cosa, en realidad...
Son La Cosa, El Principe y En la Boca del Miedo.... El Royo este yo lo considero algo cogido por los pelos, por que eso del apocalipsis en las dos primeras no esta demasiado claro... Más bien parece abortado.

Por cierto, me encanta Están Vivos... No me interpretéis mal.

Black dijo...

A mi la que me gusto fue ASALTO A LA COMISARIA DEL DISTRITO 13 y las dos de Plysken el Serpiente 1997 RESCATE EN NUEVA YORK y 2014 RESCATE EN LOS ANGELES ,la de LA COSA es una maravilla y he oido por ahy que a Amenabar no le gusta esta pelicula ,¡jA! Amenabar no le llega a Johnn Carpenter a los talones por mucho "Mar Adentro" y por mucho Oscar que le den .

Ivan aka Imazur2002 dijo...

muy interesante el artículo, pero no estoy de acuerdo en una afirmación, en lo de la desigualdad de su filmografía, yo considero que quitando 3 o 4 películas, el resto de su filmografía es brillante. Con lo cual supondría un 80-85% de brillantez, como mínimo.
Se nota que soy fan absoluto de Carpenter? XXDD
Saludos!