Entrevista a Juanjo Ramírez, director de Gritos en el pasillo



Este año El hombre de arena se ha propuesto celebrar la segunda edición de sus premios, las Estatuas de arena, de forma más especial.
Para comenzar con esta serie de celebraciones tenemos un plato fuerte entre manos: la pequeña entrevista que los miembros de la web hemos realizado a Juanjo Ramirez, director de Gritos en el pasillo, y que él a tenido a bien contestar, con muchísima amabilidad y simpatía por otro lado.
La excelente película de indescriptibles cacahuetes ha logrado merecidamente el galardón a los mejores efectos especiales del año. Ahora os dejo con Juanjo:


El hombre de arena: Antes de nada, enhorabuena por la peli y por la
estatuilla de arena ¿A quién le dedicas el premio?

Juanjo Ramirez: Muchísimas gracias por el premio, y por el cariño en que viene envuelto. No estoy acostumbrado a recibir premios, así que, ¡qué cojones! me voy a explayar, no vaya a ser que sea el último premio que nos den.
Se lo dedico, sobre todo, a mi familia y al resto del equipo de Gritos en el Pasillo.
A mi familia porque sin el apoyo que me han ofrecido desde el principio, un servidor no habría podido aguantar esos cuatro años de dedicación casi exclusiva para sacar adelante la película.
Al resto del equipo de Gritos, porque el cine es siempre un trabajo en equipo, y en pelis como ésta, todavía más. Gritos en el Pasillo está hecha por muy pocas personas, pero esas pocas se han dejado el alma y la vida. Antes de embarcarme en esta aventura, yo era como esos polis duros que dicen todo el rato: "Yo trabajo solo". Si hubiese seguido esa filosofía en Gritos en el Pasillo, la peli nunca se habría terminado, o habría consistido en setenta y cuatro minutos de auténtica mierda.
Y dentro del equipo, espero que me perdonen si hago una mención especial a mis socios más allegados, Alberto López Garrido (productor), Alby Ojeda (director de fotografía) y Raúl López Serrano (dirección artística). Si esta peli existe hoy día, es gracias a que esas tres personas creyeron en el proyecto incluso más que yo, y lo demostraron dejándose la piel cuando había que dejársela.
Y ya que estamos, dedico el premio (en nombre de todo el equipo) al público. A los que nos alentaron vía internet cuando aún no habíamos terminado la película, y a los que fueron a verla una vez estrenada. Damos las gracias a todos ellos. A los que disfrutaron con la películas, a los que la odiaron, a los que la despreciaron… Algunos nos animan, otros nos ayudan a aprender, otros nos divierten…
¿Creían que ya había terminado? ¡Pues no! Vamos a dedicárselo también a Terry Gilliam (porque gracias a él, Alby y yo nos dedicamos al cine), y a Tim Burton, y a Steven Spielberg, y a Roger Corman y… no atisbo… nef… er… mardebonita… me he perfao…


EHDA: ¿Por qué cacahuetes? De toda la variedad de elementos a escoger a la hora de animar, y, habiendo elegido el submundo de los frutos secos, con ese gran surtido, me pregunto por qué maní en lugar de almendras o nueces...

JJ: Aún no le hemos encontrado una respuesta satisfactoria a lo de "por qué cacahuetes". Es como cuando te enamoras de esa chica que, aparentemente, no tiene nada objetivamente especial. La razón de la atracción reside en algo intangible, inexplicable…
Con los cacahuetes sucede algo similar. Te enamoran, pero no sabes a ciencia cierta si se debe a su textura primitiva, a su forma antropomórfica, a la brutal simplicidad que les confiere la ausencia de brazos…
En alguna ocasión nos hemos preguntado si no nos habrá inspirado de forma inconsciente aquel dibujo de Tim Burton de "el niño tóxico", en La melancólica muerte del Chico Ostra. No sé si Burton se dio cuenta de ello, pero ese personaje es un maldito cacahuete.
Cuando se me ocurrió lo del maní no tenía en mente ese dibujo burtoniano pero, ¿quién sabe? El subconsciente es traicionero.
Una vez que se eligió el cacahuete como diseño de personaje principal, el resto de los frutos secos fueron ocupando sus lugares de forma espontánea en ese universo de frutos secos. Las nueces de convirtieron en perros, los pistachos en pájaros, las almendras en peces…



EHDA: Cuando a uno le comentan sobre una cinta de animación con cacahuetes, no sé por qué, tiende a pensar que será, como poco cómica. Y gritos en el pasillo tiene su parte jocosa, a qué negarlo, pero ¿por qué la elección de un género tan distante como el terror y el suspense?

JJ: Desde que Alby y yo nos empezamos a dedicar a esto en el instituto, nos ha gustado mucho eso de coger un elemento cómico (incluso ridículo) y usarlo para contar una historia presuntamente seria (o incluso trágica). La paradoja resultante de ello es poderosísima.
Siempre me ha encantado mezclar el terror y la risa. Son sensaciones tan extremas, tan intensas, que muchas veces suelen venir acompañadas la una de la otra. Gritos en el Pasillo está concebida para que la gente no sepa muy bien si se tiene que reír o que asustar. Tras los visionados, hay gente que nos viene diciendo lo mucho que se ha reído, pero también gente que nos viene diciendo que ha pasado miedo.
Conseguir que unos cacahuetes puedan dar un mínimo de miedo a alguien, es el mejor premio que nos pueden dar. Es pura "magia del cine", pura alquimia, puro indicio de que los ingredientes están medianamente bien cocinadas.
Bien es cierto que algunas personas salen decepcionadas de la película, porque se esperan algo más gamberro, y más divertido. Gritos en el Pasillo no es una peli de ese tipo. La historia, a pesar de su toque humorístico, es oscurilla, incluso sórdida. Se trata de una peli que a veces es demasiado claustrofóbica, a veces excesivamente frenética, demasiado violenta en ocasiones… Está diseñada para no gustar a todo el mundo, por mucho que a veces nos duela.


EHDA: Háblanos un poco de los efectos especiales de la peli.

JJ: Los efectos especiales de Gritos son tan cutres y tan rudimentarios que no podemos engañarnos: Hemos ganado este premio porque existe gente que nos coge cariño, y que aprecia más nuestra pequeñez y nuestro esfuerzo que los resultados de otras pelis que (objetivamente) tienen más trabajo y mayores logros en el campo de los efectos especiales.
Lo mejor que podemos decir de los efectos especiales de Gritos en el Pasillo es que son un canto a lo tradicional, a la vieja cocina de la abuelita, con ingredientes humildes y cazuelas de barro.
Nuestras técnicas están inspiradas en lo que mamábamos de pequeños en las maravillas de Jim Henson, La bola de Cristal, etc. Aunque nosotros somos todavía más humildes (o limitados, o incompetentes, o ineptos). En nuestra película todo se mueve por tracción manual. No hay ningún dispositivo eléctrico, ni complejos entramados mecánicos.
Lo más sofisticado que utilizamos fueron hilos de pescar para tirar de las ratas pipas, o hacer graznar a los cuervos pistacho, brazos vestidos de negro sobre fondo negro para mover autobuses, petardos de tienda de niños para volarle los sesos a un cacahuete…
Todo estaba fabricado con materiales de "andar por casa". Las explosiones, por ejemplo, las hacíamos arrojando trocitos de escombro al decorado con la mano, agitando un poco la cámara, y añadiendo un poco de humo de incienso en el siguiente plano. El estupendo trabajo de los técnicos de sonido añadía el resto de la magia (el trabajo de sonido es importantísimo para suspender la credibilidad de la gente. Apela a sentidos muy primitivos del ser humano, muy sugestionables, muy poco racionales).
Los relámpagos y las electrocuciones, por ejemplo las hacíamos enchufando y desenchufando un foco de mil vatios a ritmo de ataque epiléptico.
Si ven la película con el brillo del monitor a tope y fijándose un mínimo, desenmascararán todos esos trucos burdos, y si se ven el making of del dvd, sentirán vergüenza ajena al ver nuestro nivel de cutrerío.
Pero supongo que en eso está la gracia.
Somos cineastas, no ingenieros. Y, obviamente, no pudimos contratar a expertos. Por eso todos los efectos especiales de la peli están basados en técnicas muy ingenuas, pero que adquieren poder encuadrándolas de la manera adecuada, iluminándolas de la manera adecuada, montándolas de la manera adecuada, sonorizándolas de manera adecuada.
Por lo general, todo lo que se ve en cada plano de la película es lo que la cámara tenía delante de su objetivo en el momento del rodaje. No contábamos con que Alberto consiguiese una empresa tan potente como HD STUDIO ONLINE para la post-producción, así que lo hacíamos todo en rodaje, por si acaso.
Al final, los pocos efectos especiales de post-producción digital que tiene la peli son para "ocultar cagadas". Borrar un alambre importuno bajo el cacahuete en algún que otro plano, oscurecer selectivamente ciertos detalles de cierto fondo, etc. HD STUDIO hizo un gran trabajo con esa clase de cosas.


EHDA: ¿Qué opinión te merecen los actores que han trabajado a tus órdenes en Gritos en el pasillo?

JJ: Los adoro. Como personas, como profesionales, y como todo. Muchos de ellos se han convertido en mis mejores amigos, con el tiempo.
Siempre he dicho que Gonzi Navas y Jaime Vaca son mis actores fetiche. Los metería en todas las películas del mundo. Pasamos tanto tiempo juntos que ya nos podemos comunicar de manera casi telepática. Trabajar con mi tío Gaspar (el más veterano del equipo) fue un regalo para mí, y para la peli. Paty Riquelme está tremenda…
Y los dobladores de personajes secundarios (Laura Pons, Luis Jiménez, César del Álamo, Mario Parra, Gonzalo Alvarado…) han aportado una inmensa riqueza a la película. Gracias a ellos, el guión está más vivo.
La mayoría de ellos no son actores de doblaje. Provienen del mundo del teatro, o del cine. Eso hace que a mucha gente le resulte extraña la manera en que está doblada Gritos en el Pasillo. No es una peli doblada al uso. En este caso no buscábamos la limpieza y la corrección de los dobladores profesionales, sino todo lo contrario: Unas interpretaciones basadas en matices, en construcción de personajes, en volumen y personalidad. Debían ser unas voces equivalentes a la rugosidad y la imperfección de los cacahuetes que encarnaban.
Para hacer algo así no basta con ser doblador. Hay que ser actor.



EHDA: Juanjo, ¿qué puedes decirnos de tu próximo proyecto "Zombis Western"? ¿En qué instante os encontráis del proceso de producción?

JJ: Tenemos escritas seis versiones del guión, un storyboard terminado y la mágica experiencia de trabajar con los míticos hermanos Reyes, marionetistas de La bola de Cristal, Barrio Sésamo, Los mundos de Yupi, el Paridor Nacional… Eso último ha sido una de las experiencias más gratificantes de nuestra vida.
No obstante, el proyecto está paralizado de momento. En este país no es nada sencillo sacar adelante una peli de marionetas zombis en el lejano Oeste. Y el asunto de las coproducciones con otros países resulta bastante complicado.
Pero si el proyecto sale adelante, podrán disfrutar de una peli en la que Jim Henson baila con Sam Raimi al compás de Joe Dante.


EHDA: Ahora preguntas un poco más generales:
¿Cuales son tus principales influencias a la hora de hacer cine?

JJ: Mi director de cine favorito es Steven Spielberg, con diferencia. Como he dicho en otras ocasiones, es uno de los tres primeros directores de cine que conocí en mi infancia. Los otros dos fueron Tim Burton y Alfred Hitchcock.
Además de esos tres, tengo una lista de influencias tan numerosa y heterogénea que podríais acusarme de esquizofrenia: Robert Zemekis, Joe Dante, Woody Allen, Billy Wilder, Shyamalan, Tarantino, Robert Rodríguez, Brian de Palma, Sam Raimi, John Carpenter, Álex de la Iglesia, el puto Orson Welles, Jean Pierre Jeunet… y otros veinte mil que no caben aquí, pero que también son importantes.


EHDA: ¿Qué opinas de los efectos digitales? ¿Y de la tendencia a utilizar cámaras con Parkinson en las secuencias de acción del cine actual?

JJ: Los efectos digitales son como los cuchillos, las guitarras o los gatos. Se pueden usar para cosas muy útiles, o para hacer cosas terribles.
Creo que la tecnología digital ha logrado cosas inimaginables pero que, a pesar de ello, todavía está en pañales. Yo no he encontrado todavía un ente digital que me conquiste como me puede conquistar un alien de "La Cosa", o uno de Ridley, o un Gremling de Dante, o un Depredador de McTiernan.
No obstante, existen directores que manejan los efectos digitales de maravilla. Para mí el mejor exponente de eso era Robert Zemekis (antes de que le diese por eso de la captura de movimiento). También me encanta cómo usan la cuestión digital James Cameron y Robert Rodríguez. Y aunque hayan pasado más de quince años, pocos han superado al tiranosaurio de Jurasic Park en el terreno digital.
Con respecto a las cámaras que vibran al estilo parkinson, me sucede algo similar. Hay directores que lo usan con criterio, y directores sin criterio ninguno, que solamente consiguen saturar y marear.
Es una pena que se abuse tanto de esa clase de efectos. Bien usados, pueden ser muy potentes. Me viene a la cabeza, por ejemplo, el Soldado Ryan de Spielberg, o las pelis de Michael Man.


EHDA: A ésta no me resisto ¿Qué opinas de las precuelas de Star Wars?

JJ: Valoro el trabajo que hay tras ellas, pero a mí personalmente no me gustan. No percibo en ellas el mismo cariño y la misma ilusión que percibo en las antiguas.
El Star Wars de mi niñez iba sobre un granjero al que se le aparecía el mago Merlín para decirle: "Tú no eres un granjero, eres un caballero. Toma tu espada de scalibur. Nos vamos a rescatar a una princesa".
Las precuelas, sin embargo, hablan de macroeconomía planetaria, de intrigas políticas y resoluciones del senado. De midiclorianos que fumigan la magia.
Puede que no haya madurado mentalmente desde la época de los episodios 4, 5 y 6, pero y prefería escuchar el cuentecito de caballeros andantes y halcones milenarios. Para ver una peli sobre intrigas políticas, prefiero ver JFK, y para ver pelis sobre personajes nobles cuyas ambiciones e inseguridades les llevan hacia el lado oscuro, prefiero ver Scarface.


EHDA: ¿Cómo ves el panorama del cine de género en nuestro país?

JJ: Hay bastante gente apostando por ello. Tenemos a Fresnadillo, a Vigalondo, a Guillermo del Toro, a Elio Quiroga, a Bayona, a Plaza y Balagueró… Quedaron atrás los tiempos en que sólo se atrevían a ello Amenábar y el incombustible Álex de la Iglesia.
Creo que el problema a la hora de sacar adelante cine de género en este país no radica en la carencia de directores con talento y ganas de ello. Lo difícil es que las instituciones apuesten por esa clase de películas. Desgraciadamente, vivimos en un país en el que no hay infraestructuras de industria. Incluso los directores más consagrados dependen de la financiación de instituciones y, aun así, esa financiación no es suficiente.
Hacer una peli en España es saltar a un trapecio quebradizo sin tener una red debajo. Los financiadores se lo piensan dos veces antes de saltar.
Confiemos en que el éxito (a veces fuera de nuestras fronteras) de pelis como REC, Cronocrímenes, La hora fría, el Orfanato… sirva para replantear un poco la situación.



Tipo test:

Una peli de terror
Evil Dead 2 (Terroríficamente muertos), de Sam Raimi.

Una de fantasía
La princesa prometida, de Rob Reiner.

Una de ci-fi
Gattaca, de Andrew Niccol.

Un libro
El señor de los anillos, de J.R.R Tolkien.

Un cómic
Watchmen, de Alan Moore.

Un grupo de música
Calipo A.

Un equipo
El equipo de Gritos en el Pasillo.

Un hobby al margen de lo audiovisual
Escribir, dibujar, hacer Aikido, los signos del zodíaco

Una comida
Unos macarrones jugosos, con calabacín, berenjena, cebolla, rodajas de salchicha, cubiertos de queso y pimentón.

Una bebida
El té. Sobre todo el té rojo, el té verde, el té blanco y el té de tres años.

Un color
El violeta, sin ninguna duda. Y, a ser posible, la combinación del violeta con el negro.


Gracias a Juanjo por la atención y esperamos que os haya gustado la entrevista.
¡Hasta la próxima!

13 comentarios:

Kike dijo...

Grandísima entrevista.

Mario dijo...

Juanjo es un crack!
Además estoy de acuerdo con la mayor parte de las cosas que dice, a ver si lo comento por aquí con más tiempo :-)

Un saludo!

nonasushi dijo...

El mejor....
QUE GRANDE

Ivan aka Imazur2002 dijo...

Pues me han convencido ustedes, he visto que el 12 de marzo sale a la venta en establecimientos habituales "Gritos en el pasillo", así que pasaremos por caja para hacernos con ella.
Por cierto, es verdad que la siguiente película ("Zombie Western") tendrá un presupuesto de 3 millones de euros? , es que en la revista Imagenes sale un artículo este mes de marzo en la sección "Gran via" hablando del film y su estreno en el 2009.
Saludos!

Sacamanteca dijo...

El comienzo de Gritos en el pasillo, tíulos de crédito incluidos, es absolutamente GRANDIOSO!

Muy interesantes las opiniones de Juanjo, coincido plenamente.

BUDOKAN dijo...

Hola, acabo de llegar de mis vacaciones y me estoy poniendo al día. Muy interesante la entrevista sobre este realizador. Saludos!

Niño del saco dijo...

Que subidón al leer las influencias cinematográficas de Juanjo, por fin alguien se atreve a nombrar en primer lugar a Spielberg, con un par!

Mario dijo...

Comento un par de frases célebres:

"Yo no he encontrado todavía un ente digital que me conquiste como me puede conquistar un alien de "La Cosa", o uno de Ridley, o un Gremling de Dante, o un Depredador de McTiernan."

Equilicuá! no entiendo el desprecio actual a las marionetas, disfraces, maquetas, etc.. El CGI no debería ser un sustituto, sino una técnica paralela e incluso complementaria... no os parece?

"aunque hayan pasado más de quince años, pocos han superado al tiranosaurio de Jurasic Park en el terreno digital."

Eso es, mezcla de estilos --> resultado aún insuperado.


"Con respecto a las cámaras que vibran al estilo parkinson, me sucede algo similar (..) Bien usados, pueden ser muy potentes. Me viene a la cabeza, por ejemplo, el Soldado Ryan de Spielberg"

Cierto, en el Soldado Ryan esa técnica era gloriosa. Lo que no soporto es que se intenten disimular carencias haciendo que la cámara se vuelva loca...

Saludos!

Milgrom dijo...

Pues etoy totalmente de acuerdo con la mayor parte de lo que dice Juanjo en la entrevista y con lo que apuntas Mario. Pero además de verdad!!!!

Enhorabuena a Juanjo por su éxito

Juanjo Ramírez dijo...

Gracias a todos por vuestra afectuosa acogida.

Hacéis que me sienta como en casa en esta web.

Saludos a todos!

JJ

allicroom dijo...

Muy buena entrevista y sobre todo la parte final de tipo test...si señor al grano!!jeje

Pequeño ruiseñor dijo...

Qué hambre me ha entrado leyendo lo de los macarrones jugosos.

Gran entrevista!

Gonzalo Navas dijo...

Yeah! que guay nene,muy interesante la entrevista
A ver si volvemos a la carga en un futuro no muy distante,como dijo Ray: A POR ELLA!

besuskis.