Gritos en el pasillo (2006)


En una época en que prevalece el uso indiscriminado de la CGI en el campo de la animación, soslayando cualquier atisbo de argumento en pos de una parafernalia multimediática completamente vacua, es de agradecer que todavía exista un reducto de creadores que opten, ya no por basar su obra en un argumento premeditado y plausible, si no también por hacer uso de técnicas narrativas mucho más artesanas, como en el caso de los lápices de colores de Bill Plympton o los desasosegadores títeres de los hermanos Quay. O los cacahuetes de JuanjoRamírez y compañía, sin ir más lejos.

Clamar en el pasillo

En pleno siglo XXI, la realización de una película de animación teniendo como protagonistas a unos cacahuetes, es, directamente motivo de elogio. Y no sólo por la originalidad y genialidad de la idea, presupuestamente surgida de la falta presupuestaria que obliga, sí o sí, a una prolífica explotación de células grises, sino, sobre todo, por su resultado final, simplemente delicioso, ya que recoge los principios básicos de la animación, adaptándolo a sus necesidades, llegando a conseguir que el espectador llegue incluso a emocionarse con meros frutos secos maquillados.

A esa tarea de transferencia emocional ayuda muy mucho los cuidados decorados, herederos directos de la imaginería expresionista alemana de principios del siglo pasado y del burtonianismo más creativo y oscuro, que consiguen reforzar una sensación de desasosiego que va, inevitablemente, in crescendo, gracias a un argumento sólido y bien construido.

24 imágenes por segundo

La rusticidad plástica de la animación de Gritos en el Pasillo nos retrotrae al guignol de antaño, efectista y engañoso, a la par que imaginativo y mesmérico. Y es que uno, durante el visionado, no llega si quiera a plantearse el cómo y el por qué del hecho que unos cacahuetes puedan campar a sus anchas por la pantalla. «E pur si muove!» que afirmaba Galileo. Posteriormente, al contemplar el making off, descubrimos todas las argucias de las que han tenido que hacer uso los creadores para llevar a buen puerto su empresa y, una vez más, no podemos más que admirarnos ante la imaginación y la inventiva de la que hacen gala, para, una vez más, con elementos de la cotidianidad diaria, conseguir una serie de artilugios que les posibilitara insuflar vida a los encascarados protagonistas.

Factores diferenciales

La conjugación de los géneros de terror y comedia nunca ha sido plato de fácil preparación y digestión, al menos dentro de nuestras fronteras, debido a la falta de hábito y a la incontinente ola de correctismo político que ha destrozado el imaginario colectivo fomentado por el bagaje histórico-social. Así mismo, no es un terreno donde los creativos tiendan a campar a sus anchas pues supone una sobredosis de dificultad intrínseca para con ambos dos géneros, a lo que hay que añadir una búsqueda del equilibrio entre el espanto y la risa en su justa medida, cosa que Gritos en el Pasillo logra holgadamente.

Así mismo les de agradecer que la pequeña artesanía sea capaz de romper esos esquemas que las grandes y medianas producciones animadas han preestablecido, consiguiendo esa amasijo ingente y descontextualizado, donde uno casi ya no sabe diferenciar un personaje de otro, más que por el título de la película en la que se halla adscrito. Por el contrario, Gritos en el Pasillo pertenece a ese cine que destaca por su propia mismidad gracias a esa serie de características comentadas, conformando una pequeña gran cinta, que esperemos, el tiempo sepa colocar en su debido lugar.

Y mientras tanto, esperaremos con deliciosa ansiedad el estreno del segundo largometraje del mostrenco Ramírez, Zombie Western entonando la tonadilla de Bob Esponja que afirmaba aquello de «Soy un cacahuete / Eres un cacahuete / Todos somos cacahuate / Cacahuate, cacahuateee».

Dictamen: IV




(*) Podéis leer una extensa entrevista a Juanjo Ramirez aquí.

10 comentarios:

Mike dijo...

LA NECESITO... YA!!

Tiene una pinta inmensa :D

Ivan aka Imazur2002 dijo...

Es un film muy interesante, precisamente el otro día hice una reseña en mi blog. Es una apuesta arriesgada que ha salido de forma victoriosa. Aunque también es verdad, que no es una gran película ni mucho menos, cayendo en su parte final en un bache narrativo considerable, cuando la originalidad ya no hace su efecto y cae en tópicos claros del género (pese a plasmarlos en pantalla mediante la parodia), y eso resulta muy evidente, tampoco hay que dejarse llevar por el factor originalidad para descuidar un guión, que en este caso, es bastante flojito. Por otra parte, la puesta en escena de Juanjo Ramirez es impresionante siendo un film de animación con cacahuetes, este señor tiene mucho talento creo yo, aunque repito, el film no es una gran película.
Los calificativos de la reseña me parecen excesivos, pero bueno, ya se sabe que siempre somos más condescendientes con los amigos, jeje, yo el primero ojo..
En cualquier caso un film que nadie debe perderse, está realmente bien pese a esos evidentes defectos,y sobretodo la edición en dvd está de p*** madre.
Saludos!!

BUDOKAN dijo...

Estuve siguiendo un poco el desarrollo de esta producción a través de la blogsfera. Siempre es bueno leer sobre estos trabajos arriesgados. Saludos!

Psicodeliazombie dijo...

JEJEJEJE... se ve muy bueno, espero verla pronto...!!!

Nano-Historias dijo...

yo tambien espero verla pronto, la verdad es que mola los cacahuetes animados, aunque yo me los comería, jajaja

una apuesta de la que tomo nota, y una vez vista evaluaré.

tomo nota pues.

Juanjo Ramírez dijo...

Hola!

Acabo de entrar aquí y me he llevado la sorpresa de leer esto!

Es cierto que la crítica es demasiado condescendiente, pero se agradece encontrar a gente que nos trata con el mismo cariño con que abordamos nosotros la peli en su día.

Saludos!

Mario dijo...

Hum... Pues para no pecar de blandos comentaré lo que me ha parecido el error de la peli. Y es que en algunos momentos creo que se pierde el hilo de la acción; no de la trama, sino de algunas situaciones que resultan confusas, supongo que debido a la dificultad de rodar con cacahuetes :-)

Por cierto, que el DVD es cojonudo, así da gusto dejarse los euros, ya me entendéis.

Al final he vuelto a ser blando! :-P

Saludos!

Juanjo Ramírez dijo...

Esa confusión en parte se debe al handicap de rodar con cacahuetes, y en parte se debe a eso de ser un director primerizo y sin un duro que, para más inri, tiene que compaginar lo de dirigir con buscar financiación, montar y desmontar decorados, ser su propio script, su propio ayudante de dirección, su propio becario... ;P

Pero es un sarampión que hay que pasar. Espero que en la próxima esas cosas se mejoren.

Abrazos!

Higronauta dijo...

Nota: cualquier condesdencia aquí citada para con la crítica de Gritos en el pasillo viene únicamente promovida por una mesmerización gozosa y cacahuetera ante el visionado. He dicho.

Mario dijo...

>>montar y desmontar decorados...

Joe, viendo la peli ya pensé, menudo trabajo de chinos que ha tenido que llevar esto.
Y respecto a lo demás me hago perfectamente a la idea de lo que debe haber sido encargarse de tantas cosas...

El resultado de la peli es cojondo a pesar de todo. Yo apoyo el IV, y para la siguiente peli de Juanjo el V y al salón de la fama!

Saludos!