Mystery men (1999)


Porque lo habéis pedido: ¡Mystery men! ¡¡¡Mua-ja-ja-ja!!! ¡Dios, que me pongo rabioso! Ejem, no estoy seguro de si la ocasión merece tal estado de exaltación, pero bien es cierto que la película de Kinka Usher, parida allá por el año 1999, es muy querida por cierto sector del público aficionado al cine, en el que los devotos del noveno arte (y más concretamente de los justicieros en mallas) nos encontramos casi por definición.

En los años setenta Bob Burden publicaba los tebeos de Flaming Carrot bajo su propio sello, Kilian Barracks. La pequeña empresa editaría el cómic creado por él mismo de forma independiente hasta que Dark Horse (la tercera en discordia) se hiciera con los derechos del personaje años más tarde. Las aventuras humorísticas del héroe con cabeza de zanahoria (y llameante) trascendían más allá de lo meramente cómico, al menos en la mente de su perturbado creador, más inclinado a identificar su obra con el surrealismo o con Bob Dylan que a referirse al humor absurdo (ahora Chanante) de toda la vida.

En los números 16 y 17 de la colección, Burden introduce por fin a los Mystery Men, protagonistas de la cinta que tenemos entre manos. Según el mismo artista dice, y como tantas otras veces ha ocurrido, el exitoso grupo de superhéroes desastrosos fue creado con la intención de reanimar el poco éxito de otra serie, con un alcance mayor del esperado. Corría el año 1987 y los Mystery Men ya desbancaban a La Zanahoria de Fuego en popularidad.

Los personajes ideados en su momento son trasladados a la pantalla grande años más tarde con mayor o menor fidelidad. En la peli tenemos a El Pala, como en el cómic, aunque en aquellos su pala cantara. Se trata de un superhéroe con casco de minero y pala para repartir mamporros como equipo ¡tremendo! El personaje que interpreta Ben Stiller, El Hombre Furioso, y el lanzador de gases (Tira-pedos) también estaban entre los primeros Hombres Misteriosos. Antihéroes de una realidad paralela en la que los superhéroes no son algo excepcional, al más puro estilo Watchmen pero olvidando la parte dramática del asunto.

Tal y como ocurre en el cómic los Mystery Men irán engrosando sus filas a medida que avanza el metraje. De entre la disparatada lista de personalidades y superpoderes destacan, a mi modesto entender, El Rajá Azul y El Chico Invisible: el primero no viste de azul y lanza tenedores con gran destreza, y el segundo sólo es invisible cuando nadie le mira (¡¿?!). Por otro lado, la relación entre Claire Forlani (la damisela en apuros de la peli) y Ben Stiller tiene su momento álgido cuando Roy asume que en realidad no tiene demasiada mala leche ¡Grande! Toda esta ralea de personajes unida a algunos exóticos héroes más, como la intrépida mujer que carga con la cabeza de su padre dentro de una bola de bolos o el excéntrico diseñador de armas que no matan, conforman uno de los más heterogéneos y divertidos supergrupos que se recuerdan.

Mystery Men es una película sin pretensiones (al parecer, muchas menos que las del cómic) y llena de ideas muy divertidas. A la panda de supes desastrosos se le une un villano de altura interpretado por Geoffrey Rush: ¡Cassanova Frankenstein, que nombre más glorioso! Además del único superhéroe verdadero de Champion City, El Capitán Asombroso (con un descacharrante final imposible de olvidar) Llegados a este punto, la sucesión de gags más o menos acertados es continua, así como los guiños y referencias a los tebeos de superhéroes de toda la vida.

Personalmente creo que el resultado final es más que correcto y bastante por encima de las antipáticas aventuras vomitadas por Bob Burden sobre el papel. Al menos en lo que a la zanahoria de los #$%&=* se refiere, que como veis no he logrado digerir con facilidad. Aunque siempre viene bien comparar con el referente literario, diría que en esta ocasión la diversión sin complejos de la peli supera a la absurdez sin gracia del original. Opinión ésta quizá un tanto deformada por la ingesta acelerada y masiva de los tebeos que aquí se comentan.

Dictamen: III


(*) Artículo publicado inicialmente en el magnífico weblog de cómics Es la hora de las tortas!!!



2 comentarios:

allicroom dijo...

Pues sí la peli es para pasar un rato entretenido y poco más....aunque todavía me rio recordando lo del chico invisible. ;p

albynubio dijo...

Este artículo me ha pillado al... Dess... ¡CUBIERTO!