Chocolate (2008)


Con este título tan atractivo para el paladar, no encontramos una película acerca de esos sabrosos dulces, sino una ensalada de ostias con coreografías que nos dejan los pelos como escarpias.

Prachya Pinkaew, director de Ong Bak y Tai Dragon, se supera ampliamente de mitad de película en adelante (que es donde esta casi toda la acción) pero la primera parte, que cuenta una buena historia, no está nada bien hilada. Hay momentos que parecen pegados con Super-glue y no se dignan en darte una explicación de como se ha llegado a eso, pero ni falta que hace. En cuanto la protagonista suelta la primera patada, el cómo ha llegado allí es lo de menos.

Tiene bastante más argumento que la típica historia del tipo de a) me han robado el elefante o b) me han robado la estatua buda o c) han raptado a un amigo (parece que en Tailandia los amigos de lo ajeno están en racha) Así que sobre el tema de guión no tenemos muchas quejas, y es que en una película en la que vamos a ver mas ostias que en 14 capítulos de Impacto TV juntos, ¿nos vamos a preocupar porque tampoco tenga un argumento digno de una película de Tarantino? Pues la respuesta es no, puto holandés de los cojones.




Metámonos en faena, el argumento. No hay mucho que decir, una niña autista que copia todo lo que ve, se pasa la infancia viendo entrenar en la escuela de muay thai al lado de su casa y tragándose todas las pelis de Tony Ja una y otra vez. Aquí prestemos atención a como piensan los guionistas del cine de artes marciales: si en occidente un autista es capaz de descifrar códigos del gobierno o hacer numerosas cuentas dignas de un indio con el cerebro del tamaño de Santander... ¿por qué nuestros autistas no van a ser capaces de dejar a Bruce Lee como si fuera cojo y manco?.


Prosigamos, cuando su madre enferma de cáncer, ella y su amigo el gordo deciden ir a cobrar las deudas que tienen los comerciantes con ella... ah, que no os he dicho que la madre era una antigua mafiosa con malas pulgas. Tanto es así que JeeJa Yanin, la protagonista que con 24 años pasa por una de 15, descubre que es la hija secreta de Chuck Norris, Bruce Lee y Jesucristo juntos. Menudos zapatillazos metes hija mía, y el que diga que no, que se vea las tomas falsas del final, que cuando se le escapaba una patada dejaba seco en el suelo al que la recibía.



Hablemos ahora de los masillas de esta película. Después de pasarte media hora llevándote las manos a la cabeza al ver una patada o mala caída, después de ver como un tío cae rebotando por las esquinas, de espaldas golpeando los bordes del cemento, incrustándose en tubos de ventilación... lega el clímax de la película en una fachada a la altura de un tercer piso, donde diréis cosas como "¡me cago en San Blas, ese se ha matado fijo!"
Para muestra un botón:




Lo mejor: Las escenas de lucha, que son sublimes. El argumento, que aunque para mi no este al principio bien hilado, es muy superior a la media en este tipo de producciones. La escena de la fachada (donde vemos como los esbirros anónimos hacen honor a su nombre). Y la protagonista, que viene a ser Tony Ja en mini.
Lo peor: el principio que es un poco lioso y que después de todo te pueden hasta sacar unas lagrimas.

Si te gusto Ong Bak y el cine que hace que se te quede la boca abierta o te lleves las manos a la cabeza, no te la pierdas rufián. Y ahora un trailercico para abrir boca.

Dictamen: III



2 comentarios:

Chocolate sexy dijo...

Cojonuda, que ensalada de ostias y solo en el trailer.

radiopatoloco dijo...

Hola magnifico blog ¿donde puedo conseguir la peli CHOCOLATe no la encuento ? gracias