Society (1989)


Crítica a la frivolidad Burguesa. La clase alta siempre se nutre de la clase baja, pero en esta vez es literal.

Todos queremos sentir que pertenecemos a algo superior. En tiempos remotos, este vacío fue llenado por religiones, guerras o por la camaradería de conseguir derechos para tu pequeña y oprimida minoría social. Hoy en día, sin embargo, se ha vuelto mucho más difícil encontrar tu sitio en un grupo determinado, aunque por suerte para nuestro protagonista la elección perfecta está tomada desde el día de su nacimiento. Cualquier otra persona podría tardar hasta veinte años en descubrir lo que quiere, pero la sombra de su familia es larga, poderosa y desagradable.

Retorcida y extraña película de Yuzna sobre la Sociedad. No está muy claro desde el principio lo que pueden llegar a ofrecerte, pero tú sabes que quieres estar con ellos, de una manera u otra. Ser miembro de una familia acomodada, capitán del equipo de fútbol y gran portavoz, relativamente guapo, propietario de un jeep negro made in 80's, y salir con la jefa de las animadoras, es suficiente para que cualquiera piense que Bill Whitney, lleva una tarjeta de miembro de la sociedad pegada en la frente.


Como mola ser yo... Sin embargo, esto no aparenta ser el perfecto último año de secundaria que podría esperarse. Nuestro protagonista visita a su psiquiatra a causa de algunos delirios paranoides que le acosan; Bill siempre ha sospechado que algo raro pasa con su familia. Hasta ahora, su vida en Beverly Hills era digna de ser envidiada, pero todo esto cambia cuando llega a sus manos una grabación en la que escucha a su hermana Jenny fornicando con su padre y con su madre. Entonces resulta que su paranoia está justifica, y esas extrañas percepciones que suele tener empiezan a cobrar sentido poco a poco.


Ver a tu hermana con las tetas en la espalda es para empezar a pensar... Lamentablemente, la única persona que puede apoyar su teoría (el que graba la cinta) muere en un accidente de coche ¿Casualidad? no lo creo. El hecho de que un tío con una lista tan larga de ventajas en la vida (por no mencionar una hermosa y larga cabellera simétrica) esté teniendo una semana tan difícil en su propia comunidad, más o menos hecha a su medida, es para mi de las cosas mas fascinantes y atractivas de la película, que se atreve a iluminar de manera grotesca los peligros de la aceptación de la clase alta.

Cuando llegamos al clímax y final de la historia, esos garabatos sobre los encuentros de carácter erótico que se han ido viendo durante todo el metraje, sólo son la punta del iceberg. Es de sobra conocido que las fiestas sexuales de las clases altas pueden llegar a ser de libertinaje total, autenticas orgías, pero esta "sociedad" no es una de tantas, es la más elitista de todas.



En esta fiesta entra en escena nuestro investigador novato favorito y que dábamos por muerto. El intentar destapar la sociedad y alertar a nuestro protagonista de lo golfa que es su familia le supondrá un severo castigo. Alegremente desnudan al pobre chico y empiezan alimentase de su esencia corpórea absorbiendo, mezclándose y fusionándose con él, hasta que no queda nada. Nuestro amigo pijo, horrorizado, intenta huir en lo que descubre a sus padres y hermana en una particular orgía mutante: el padre tiene la cabeza en el culo pero el sentido de humor intacto, la madre tiene brazos en lugar de piernas y la cabeza de su hija en lugar de una bonita... ¿rosa?.

En lugar de seguir explicando algo tan visual, lo mejor es poner la mejor parte de la película.


En definitiva, una película valiente que a día de hoy seria imposible de filmar, pero que gracias a esa escena final y algún que otro momento lúcido de la película es muy difícil de olvidar.

Dictamen: III

2 comentarios:

Boris dijo...

La nueva carne al chusquero estilo Yuzna. Divertidísima película, lo mejor del director, está claro.

marianilla dijo...

A mi me pareció de lo más curiosa y entretenida, y reconozco que flipé bastante con el atrevimiento y me reí un buen rato.